José Granados Baquero o cariñosamente como se le conoce como ‘Kory’ Granados ha sido uno de los baluartes o buenos acordeoneros que ha parido Villanueva. Hijo del cienaguero José Juan Granados y la inolvidable matrona villanuevera Guillermina Baquero, quien era hija de Bernardo Baquero, hermano del abuelo Constantino Baquero Araujo.
José Granados Baquero se inició como acordeonero en las parrandas villanueveras, especialmente en la residencia de Gloria Martínez, la madre del artista Junior Santiago. Allí concurrían todos sus amigos en cabeza de Fred Quintero Mejía, una de las primeras voces del vallenato, Javier Martínez Rodríguez, fiscal hoy en el Eje Cafetero, que fue quien le puso el nombre de ‘Kory’.
Allí también concurrían Idelfonso Ramírez Bula, el compositor insigne de Villanueva, Enrique Ramos, Luis Felipe Ovalle Isaza exgobernador de La Guajira, Rodrigo Daza Daza, José Aragón Jiménez, entre tantos amigos que gozaron de lo bueno con este estandarte de la música vallenata y que cuando se citaban allá, lo llamaban ‘La Cueva’, es decir, la casa de Gloria Martínez, quien los atendía con ese amor y ese cariño que la ha caracterizado.
Siendo yo vecino de Gloria Martínez no pude disfrutar de esas inolvidables parrandas, pero el destino quiso que forjáramos una gran amistad, estudiando ambos en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia –UPTC– en Tunja. Allí José terminó sus estudios de economía con todos los esfuerzos y como buen acordeonero hizo parte de ‘Los Imperiales de Colombia’ donde el sanjuanero Carlos Núñez Pulido era la voz líder y gracias a él logró que los directivos de la orquesta incluyeran una tanda de vallenatos, donde José Granados se dio a conocer en el departamento de Boyacá con mucha categoría, siendo también la voz líder de la tanda vallenata nuestro común amigo Carlos Núñez Pulido.
Anécdotas de nuestra estadía en Tunja, existen a montones o, sino que le pregunten a Oscar López Núñez, al mismo Carlos y por supuesto al mismo José Granados. Siempre recordamos a esos amigos que ya no están pero que hacían parte de la gallada de nuestra inolvidable universidad como lo fueron Efraín Daza Cotes, Jhonny Meza Orozco y David Brito. Qué tiempos aquellos, José.
Hace unos años, por esas cosas de la salud, José sufrió una isquemia cerebral donde perdió parte de la movilidad de su cuerpo, pero no su memoria que la tiene intacta. Con la ayuda de su esposa Fabiana Velásquez y ese amor verdadero, ha echado pa’ lante en su salud. El domingo 07 de noviembre llegó a sus 69 años y allí estuvimos sus amigos de siempre como lo son: José Aragón Jiménez, José Antonio ‘El Cacha’ Ustariz, Fred Quintero Mejía, Enrique Ramos, quienes degustamos tantos momentos vividos en la buena memoria de nuestro amigo José Granados Baquero.
La amistad en Villanueva, desde tiempos inmemorables ha estado ligada a su historia. La amistad que forjaron en este lugar por un largo tiempo y que dejó cimentada en los cantos vallenatos es para tener presente y lo que dejó establecido de lo que significa una amistad verdadera.
Después al producirse la inversión de valores, ya la amistad de la época no es la misma en las generaciones de hoy. La amistad se ha venido diluyendo y como el cambio climático, la capa de ozono ha venido destruyendo nuestro hábitat, así se ha vuelto la amistad en el presente, ya no son los afectos, sino los intereses económicos que la mueven, que la apalancan. La amistad ha tomado un valor monetario y en ella hasta el mismo Laureado cantautor Daniel Celedón Orsini, la describe en una magistral canción, donde ella –la amistad– está en una decadencia afectada por el cambio climático de los antivalores.
Pero como lo escribía en una de mis columnas, todavía quedan vestigios de buenos amigos, de una amistad sincera. Y de esos vestigios existen ejemplos en Villanueva. Se mantienen los cimientos de los afectos y la autenticidad de una amistad efectiva. Existe un grupo que es ejemplo de amistad, donde se destilan sentimientos puros y verdaderos, es un grupo de gente honesta y trabajadora que a través de la tertulia como lo hacían esos colosos del folklor, disfrutan de forma amena que de ellos también se puede escribir una novela.
Este grupo que se ha convertido en un ejemplo de amistad, lo encabeza José Antonio ‘El Cacha’ Ustariz Mendoza, Fred Quintero, Fabel Gil, José Aragón Jiménez, Martin Cruz, Rodrigo Daza Daza, Elías Villadiego, Emilio García Orcasitas y su esposa Norka. ¡Para qué más! Este grupo se convierte en un aliciente y en ejemplo de amistad en nuestra Villanueva. La mejor muestra de un gran amigo es José Granados Baquero, quien ni la adversidad le ha quitado la sonrisa y la nobleza de su buen corazón.






