En plena época electoral el gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego, ha desplegado a funcionarios de su gobierno para anunciar la inversión de recursos económicos en sectores como educación y vías.
Recientemente la ministra de Transporte informó en la ciudad de Riohacha, la inversión de más de 3,3 billones de pesos para la adjudicación de 11 procesos de obra, en el marco del Conpes 4161 para La Paz.
Los proyectos que se intervendrán se consideran como corredores estratégicos en Manaure, Riohacha, Maicao y Uribia, priorizando territorios que históricamente han enfrentado brechas de conectividad y acceso a servicios básicos.
Los tramos para intervenir de acuerdo con información de la ministra son los de Tapajarrain-Jojoncito-Siapana; San Martín-Nazareth y Uribia; Watchwali-Puerto López-Nazareth.
Según la ministra, se pasa del anuncio a la ejecución cuando ya a este gobierno del presidente Gustavo Petro, solo le faltan pocos meses para entregar a quien le suceda.
Si bien se reconoce que es una millonaria inversión, llama poderosamente la atención que precisamente en estos momentos de plenas elecciones tanto para el Congreso como para la presidencia se llegue al territorio con estos anuncios criticados en gobiernos pasados cuando se producía en la misma circunstancia.
Se espera entonces que no se trate de solo una estrategia que conviene mucho en esta época electoral a un sector político, sino que responda a un requerimiento de unas comunidades que durante muchos años han esperado pacientemente para que estas inversiones se hagan una realidad.
Por lo tanto, la ejecución de estas obras no puede hacer parte del proceso político que actualmente se vive en el país, lo ideal es que realmente responda a una necesidad sentida que bien pudo concretarse en el segundo año de este gobierno para despejar cualquier duda.
Sin embargo, independientemente a esa situación se valora la decisión del gobierno de Gustavo Petro, de invertir en estas vías que a propósito también venían reclamando congresistas de partidos de oposición como el de la U en el caso del senador Alfredo Deluque Zuleta.
Ahora lo realmente responsable es que los recursos se inviertan en las obras que deben adjudicarse en un tiempo prudencial, y no se conviertan en otra ilusión más para esas comunidades que siguen luchando por un mejor bienestar.