Nuevamente el periodismo de Colombia está de luto. Esta vez en la ciudad de Cúcuta un sicario que se movilizaba en una motocicleta asesinó al reconocido periodista Cristian Herrera, cuando llegaba al barrio Quinta Oriental acompañado de su esposa e hija a visitar a su suegra.
Cristian representa al periodismo de las regiones de este país, un periodista comprometido con su trabajo, a pesar de las amenazas siguió investigando sobre la violencia y la corrupción, sus miedos no lo alejaron, y siempre fue un defensor de la libertad de expresión.
El periodista era parte de la red de corresponsales de la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip, además miembro de su junta directiva.
Los violentos siguen silenciando la voz de los periodistas ante la mirada indiferente del Gobierno nacional que pocas garantías brinda a los comunicadores en ese trabajo diario que realizan no solo denunciando la violencia y la corrupción, sino también abriendo el espacio para los líderes sociales, y para llevar otras historias positivas de sus regiones.
El vil crimen de Cristian no debe quedar en la impunidad, desde los medios de comunicación se exige a la Fiscalía que capture a quien movilizándose en una moto lo asesinó de manera cobarde.
Como muy bien lo expresa la Fundación para la Libertad de Prensa, cada periodista silenciado por la violencia es una pérdida irreparable para sus seres queridos, para el periodismo y para la democracia.
Además, recuerda que Herrera había recibido múltiples amenazas, que en algún momento lo obligaron a exiliarse en Chile. Contaba con un esquema de seguridad que resultó insuficiente, demostrando que Colombia no ha logrado romper un ciclo de violencia contra los periodistas. Este entorno de impunidad deja el mensaje de que en cualquier momento las amenazas pueden ser consumadas, al punto de mantener un ambiente de intimidación permanente contra quienes informan en las regiones.
El grupo de corresponsales de la Flip también está exigiendo al Gobierno nacional garantías para los periodistas que día a día informan en este país independientemente de su ideología. No es posible que sean indiferentes a tanto horror.
La Fiscalía también debe comprometerse con esclarecer el asesinato de Cristian, es decir determinar quién dio la orden y por qué.
Este medio de comunicación se une a las voces que exigen justicia. A su familia, que el Todopoderoso le permita en el tiempo aceptar que Cristian no está en cuerpo presente, pero queda su ejemplo de valentía y amor por este noble oficio de informar.

