El pasado dos de diciembre de los corrientes, en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, ubicada en Bogotá, la Sociedad Colombiana de Prensa y Medios de Comunicación, le entregó a Ismael Darío Fernández Gámez, el Premio Nacional de la Comunicación y el Periodismo ‘Alfonso López Michelsen’.
Entre las razones que consideró la organización gremial de Prensa y Medios de Comunicación para concederle el Premio al actual gerente de Telecaribe, está la valoración que es una de las personalidades comunicacionales de aporte social más destacadas del país. En la exposición de motivos, afirman que la distinción magna conferida exalta a quienes, en el ámbito nacional e internacional, contribuyen de manera ejemplar a promover los valores humanos, sociales y democráticos en Colombia y sus territorios desde su práctica diaria como periodista, comunicador y formador de una opinión publica ciudadana en la perspectiva de la democratización de la información.
El reconocimiento que le entregó Alfonso López Caballero en su condición de presidente de Sociedad Colombiana de Prensa y Medios de Comunicación al condecorado Fernández Gámez, estuvo fundamentado en la aplicación de teoría conductistas del campo de la psicología social que ha demostrado con suficiente evidencias que los comportamientos aprendidos, se fijan y permanecen más en las personas destacadas por sus méritos comprobados y en la conciencia colectiva de la sociedad si se refuerzan con estímulos positivos como el de los premios antes que el de los castigos.
De otra parte, la distinción otorgada en esta ocasión está justificado objetivamente, porque Ismael Darío se ha caracterizado por usar dos técnicas de la Investigación Acción Participante para cumplir su misión de comunicador: La recuperación crítica de la información en y desde las fuentes y la devolución sistemática a las comunidades quienes aportan datos en una relación horizontal con el periodista, de igual a igual. Él, en síntesis, asume conscientemente, el periodismo comunitario y la comunicación para el desarrollo en la dirección de los grupos más vulnerables de la sociedad. Ese es su compromiso para reconocer que el periodismo y la comunicación no son neutros. Está comprometido a partir de un enfoque diferencial con los actores reconocidos como grupos originarios: indígenas, afrocolombianos, campesinos, artesanos, raizales, colonos, migrantes. También, con niños, niñas, adolecentes, jóvenes, adultos mayores, etnias, discapacitados, Lgtbiq+, mujeres.
Si le corresponde organizar un radio periódico, un diario, un programa de televisión, una editorial, escribir un libro o participar en un panel, conversatorio o tertulia, trata de hacer devolución sistemática haciendo convergente los cuatro niveles de comunicación de los mensajes en diálogo de saberes: el informe documento en formato ilustrado para la comunidad en general con un lenguaje para educar y concientizar; el documento para una población con un nivel de formación más técnicas en un campo o sector determinado; una versión dirigida a los y las académicos(as) y una edición especial para “experto(as).” Demuestra que trata de ser, antes que parecer, un periodista-comunicador integral.
Al recibir Ismael Fernández Gámez el premio, lo constituye en referente para Colombia, Latinoamérica, pero en especial, el Gran Caribe, del periodismo y de la acción comunicativa como planteara el sociólogo Jünger Habermas que busca el entendimiento mutuo a través del diálogo racional en lugar de la imposición en esta era de la globalización de la información a través de la tecnología de las redes sociales. La recepción del estímulo positivo el pasado 2 de diciembre lo compromete más con la verdad histórica, la franqueza, la transparencia y la rectitud como profesional de los medios de comunicación.
Todas las generaciones de la familia Fernández Gámez agradecen a la a Sociedad Colombiana de Prensa y Medios de Comunicación por el reconocimiento a Ismael Darío. Al tiempo que lo felicitan y nos congratulamos por la distinción otorgada, lo asumimos como un activo significativo para el crecimiento en unidad de nuestro núcleo familiar, en tanto ese premio estimula a seguir su ejemplo de proyecto de vida comprometido como periodista y comunicador social.








