Desde el 26 al 30 de abril, Valledupar se engalana de fiesta con el Festival de la Leyenda Vallenata con el eslogan ‘Vallenato para el mundo’, se inicia con el Desfile de Piloneras, un espectáculo único donde se aprecian las mujeres con sus trajes coloridos, con la batea en la mano y los hombres con su vestidos blancos, con sombrero, la mochila y cargando la mano de pilón o el pilón, los acordeoneros, los cantores y las bandas musicales entonado esa canción que dice: “A quien se le canta aquí, a quien se le da las gracia, a los que vienen de afuera o a los dueño de la Casa”, también se escucha el himno del festival vallenato, de Rafael Manjarrez, que dice: “Ya comienza el festival, vinieron a invitarme, ya se van los provincianos que estudian conmigo, ayer tarde que volvieron preferí negarme, pa’ no tener que contarle a nadie mis motivos, yo que me muero por ir y es mi deber quedarme, me quedo en la capital por cosas del destino”.
El presidente Rodolfo Molina Araujo dio la apertura del festival con las siguientes palabras: que nuestra música vallenata rinde un homenaje a aquellas personas que han hecho grande este folclor como Cecilia ‘La polla’ Monsalvo al lado de la ‘Cacica’, Rafael Escalona y el expresidente Alfonso López Michelsen, quienes creyeron, acariciaron y vivieron los momentos más felices con la creación del Festival de la Leyenda Vallenata.
El presidente Iván Duque dijo que era un honor estar en este gran evento que significa cultura, emprendimiento, creatividad, transformación, rindiendo un homenaje a la cultura vallenata, que irradia alegría a toda Colombia, este 13 de mayo estarán en Paris, la ministra de Cultura con el alcalde de Valledupar, para cumplirle una promesa al Cesar y a Valledupar y es que esta ciudad, se convierta en ciudad creativa y global de la música y eso va a generar unas grandes oportunidades en turismo y economía naranja.
En las viviendas que se respeten por estos días se deleitan con las famosas parrandas vallenatas, animadas con caja, guacharaca, acordeón y con los cantantes de la música vallenata, los cuales interpretan los aires musicales del son, puya, merengue y el paseo, como decía Consuelo Araujo Noguera, que la parranda vallenata es “una reunión más o menos numerosa de amigos y vecinos ligados entre sí por la afición a un músico determinado, que se ubicaban preferentemente en los patios o traspatios de las casas, bajo el sombrío de los árboles, sentados en taburetes de cuero durante varias horas y a veces, días enteros, mientras escuchaban al músico”.







