Optimismo es la inclinación o tendencia a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable y razón sobre la cual se fundamenta una decisión. La racionalidad nos indica en términos generales, la capacidad de pensar, entender y actuar según la lógica y la razón, la recuperación, es un proceso de cambio mediante el cual es dable lograr el bienestar y alcanzar máximas potencialidades.
Lo del optimismo no es nimiedad ni nada que se le parezca, lo que sí debe es ser racional, que lo hace mayormente importante, de ahí que interese estimarla en contexto de mejoría; esto es, de mejoramiento permanente y continuo en una dinámica expansiva de profundidad, en la que los indicadores se materialicen en positivas evoluciones, que indicarán sin duda indicar que se avanza por caminos de una importante recuperación.
Dicha dinámica ha de requerir de estrategias de producción, percepción e interpretación en la que tenga cabida la anticipación interactiva, al tiempo que implica representaciones cognitivas que adquieren significado de acuerdo con el conocimiento y experticia respecto de lo que se pretende. Aspectos estratégicos que ayudan a la recuperación y construcción, de modo que la dinámica racional impregne de significado los procesos de producción soportada con una determinada fuerza basada en quienes en ella participan.
Conduce todo lo cual, a la necesidad de recuperarnos, avanzar, dejar atrás toda incertidumbre, salir de la crisis, transformar los problemas en desarrollo, evolucionar, hacerse sostenibles, ocuparse de lo importante sin olvidar lo urgente, repensarnos.
Transformar los impulsos en acciones y las respuestas de emergencia en un esfuerzo consistente y continuado de construcción de un nuevo estilo de desarrollo, que supere los desequilibrios, lo que debe ser tarea de gobiernos, la sociedad civil y las comunidades todas, a efecto de combatir inequidad y desigualdad, hacer cambios sustanciales positivos con respuestas consistentes y duraderas con fundamento en la búsqueda colectiva de nuevos acuerdos que nos den legitimidad en ruta a superar en gran medida los impactos económicos, sociales.
Es construir un nuevo futuro, tener siempre en mente una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad, propiciar un crecimiento con más productividad y asociarse a un acceso amplio a educación, salud y oportunidades para todos, lo mismo que evitar la concentración del poder económico que captura y distorsiona la política. Por ello, reconstruir con igualdad y sostenibilidad es el camino, lo que necesita de un pacto social para garantizar que estos objetivos se conviertan en política de Estado, con la participación de todos, así como nuevas formas de gobernanza cuyo objetivo sea contribuir a profundas reflexiones y ofrecer una propuesta de desarrollo basada en el Estado de bienestar, el cambio técnico y la transformación productiva y asociada al cuidado del medio ambiente, que fortalezca la igualdad y la democracia como un legado.
Necesitamos de la promoción de procesos comunes de transformación productiva y desarrollo tecnológico, ya que es reto consiste en la construcción largamente postergada de un Estado de bienestar, y en promover la competitividad y la transformación productiva sobre la base de las oportunidades que abren las inversiones, redefinir incentivos de la inversión a favor de la igualdad y la sostenibilidad y mayores espacios para las políticas sociales, toda vez que la efectividad de la acción pública depende de pactos sociales que le den el necesario apoyo político, aseguren la transparencia de estas acciones y fortalezcan el funcionamiento de la democracia.
El reconocimiento de la necesidad de ampliar los espacios de la política pública y el papel promotor del desarrollo del Estado debe ir de la mano con el fortalecimiento de la sociedad civil y el control democrático del mismo, así como redefinir estructuras económicas y patrones de comportamiento, y sustituir la cultura del privilegio por una cultura igualitaria que garantice derechos, construya ciudadanía y difunda capacidades y oportunidades, solo así será posible alcanzar el bienestar social inclusivo y un mundo más justo.








