A 34 días de los comicios para elegir la persona que reemplace al presidente Petro por periodo cumplido, y en el fragor de trece campañas, incluida la del voto en blanco, en las cuales se están utilizando estrategias perversamente maquiavélicas, fundamentadas equívocamente en que ‘el fin justifica los medios’, por qué no retomar la esencia de la democracia participativa, anclada en la Constitución de 1991, en el sentido de centrar el debate electoral en el voto-programa y revocatoria del mandato más allá del nombre o perfil de los candidatos (as).
Si bien es cierto que la Ley 134/1994 y 1757/2015, imponen el mecanismo de participación ciudadana de votar por los Programas de Gobierno para elegir alcaldes y gobernadores, no obstante, desde hace treinta y dos años, los aspirantes a la Presidencia de la República, han presentado una propuesta escrita para adelantar sus campañas electorales. No tiene sentido postularse a un cargo de elección popular como a ser jefe de Estado, cabeza de la administración pública y comandante supremo de las Fuerzas Armada, sin plantear una apuesta estructurada que incluya en términos de cambios, las alternativas de solución más posibles, viables y factibles para resolver los problemas más sentidos por la mayoría de la población colombiana, especialmente para las víctimas del conflicto que reclaman verdad, justicia, reparación y no repetición.
De acuerdo con las normas y las metodologías, los programas de Gobierno deben contener una matriz mínima con diagnóstico, objetivos y metas, estrategias y políticas (Propuestas y Programas), recursos y tiempo. En últimas, deben responder tres preguntas: qué, cómo y con qué se resolverán las necesidades más urgentes de la comunidad. Es pertinente recordar que los programas de Gobierno para cuatro años se operacionalizan en un Plan Nacional de Desarrollo que hace posible, si no se cumplen las metas del mismo, la revocatoria del mandato.
Hasta la fecha, los que pudieran acercarse más a un Programa de Gobierno 2026-2030 de los inscritos en el tarjetón presidencial son ‘El poder de la verdad’ de Iván Cepeda, ‘Propuesta de Gobierno’ de Sergio Fajardo, ‘Una nueva historia’ de Claudia López, ‘Defensores de la Patria’ de Abelardo De la Espriella, ‘Colombia más grande’ de Paloma Valencia, y ‘Plan Justicia de Dios’ de Santiago Botero. No se encuentra información al respecto de Roy Barrera, Luis Gilberto Murillo, Miguel Uribe Londoño, Sondra Mcollin, Carlos Caicedo y Mauricio Lizcano.
En el caso del Programa de Gobierno ‘La fuerza de la verdad’ de Iván Cepeda está contenido en un documento base de 94 páginas, con su correspondiente resumen ejecutivo, un soporte detallado de 433 páginas de cómo se concretarán las propuestas, así como una recopilación de los discursos que se exponen dialógicamente en los encuentros del candidato del Pacto Histórico con los que asisten a sus convocatorias y concentraciones populares a lo largo y ancho del territorio nacional. La propuesta de Sergio Fajardo está recogida en 49 páginas; la de Claudia López en 37 páginas; de Abelardo De la Espriella en 32 páginas; de Paloma Valencia en 19 páginas y la de Santiago Botero en 8 páginas.
En relación con la conveniencia de sí o no adelantar debates electorales entre los doce candidatos presidenciales o los tres primeros que puntean las encuestas, consideramos que son convenientes, pero con reglas bien claras. Garantías para todos los que en ellos participen y centrado en las propuestas contenidas en los programas de Gobierno Presidencial 2026-2030, mas no para promover el odio, la mentira, el espectáculo y la descalificación, sin fórmula de juicio, por quienes se creen investidos con autoridad moral que nadie les ha otorgado.
En este sentido, la invitaciónes a hacer el ejercicio de análisis y valoración con todos los programas de Gobierno para que la ciudadanía soberanamente, decida a cuál de ellos apoyar en tanto sus propuestas responden, no a los intereses particulares y privados, sino a resolver los problemas de interés general, especialmente, a las poblaciones más vulnerables de toda Colombia.
Lo que reclama la democracia participativa en la coyuntura actual es un voto informado, consciente y responsable por el Programa de Gobierno, que elija mayoritariamente el electorado de forma libre y no con el miedo, infundido e inducido por la extrema derecha colombiana. Contribuya con su sufragio al voto programa y ábrale la posibilidad a la revocatoria del mandato a quien salga electo (a) presidente de Colombia para el próximo cuatrienio.







