El maestro Silvio de Jesús Brito Medina, está en el listado de uno de los máximos exponentes de la canción vallenata romántica, donde se ubicó desde la década de 1980 junto al Binomio de Oro. Conocido musicalmente con el remoquete de ‘La voz morena del Vallenato’, por el color de su piel, o ‘El pequeño gigante del canto vallenato’, por su pequeña estatura. Nació el 24 de enero de 1953, en el centro poblado de La Duda, municipio de Fonseca, departamento de La Guajira. Es hijo de Silvio Brito (q.e.p.d.) y Flor Medina ‘Florecita’, una unión muy fugaz y poco duradera pero que dio origen a este portento musical.
Silvio fue tractorista de su padrino Efrén Mendoza y de Orlando Cuello, al lado del compositor Hernando Marín. Su vena musical la hereda de su abuelo paterno José Brito Tirado, quien nació en el Hato de La Medianía al norte del centro poblado de Sitio Nuevo y fue verseador, repentista y cantor de letanías, además, fundador del poblado de Sitio Nuevo.
Su progenitor Silvio Brito, fue gallero de profesión y cantante de parrandas típicas. Silvio se ha destacado como cantautor y verseador y como un trotamundo cantando por los caminos reales y de herradura, destapados y polvorientos, entre Pondorito, Sitio Nuevo, La Duda, Los Tunales, Boca del Monte, El Tablazo, Cañaverales y Fonseca.
Con su potente voz interpretaba a capela los vallenatos tradicionales y auténticos de los Hermanos López y Los Hermanos Zuleta al principio en las parrandas típicas de estos pueblos, y a medianoche terminaba la velada con las rancheras de José Alfredo Jiménez y ‘Tony’ Aguilar, aplaudido siempre por amigos y allegados que apreciaban su talento y su voz. Primo hermano de Isaac “Tijito” Carrillo, quien también es nieto de José Brito Tirado y a quien se le ha visto muchas veces cantar a dúo con Silvio clásicos de rancheras mexicanas.
Inició su carrera musical dando los primeros pininos con el acordeón de los fonsequeros José Hilario Gómez Toncel y Jesús Torres, amenizando parrandas y fiestas familiares de amigos y allegados. Su obra musical no pierde vigencia y su catálogo mantiene viva la llama de los éxitos que se resisten a desvanecerse con el paso del tiempo, convirtiéndose muchos de ellos en clásicos de este bello folclor que perdurarán hasta la posteridad.
A sus 73 años de nacimiento y más de 40 de vida musical ha venido consolidándose como uno de los referentes de este género musical del Valle del Cacique Upar al lado de figuras consagradas como Jorge Oñate (q.e.p.d.), ‘Poncho’ Zuleta, Diomedes Díaz (q.e.p.d.), Rafael Orozco (q.e.p.d.), ‘Beto’ Zabaleta e Iván Villazón, entre otros.
Defensor a ultranza del vallenato tradicional y ortodoxo que interpreta de manera magistral. En su legado se destaca la identidad y emoción con la que realizó la interpretación y grabación de la canción ‘Ausencia sentimental’, considerada el himno del Festival Vallenato por su contenido e identidad cultural con el vallenato.
Además de la memoria musical que se mantiene viva en su propia voz, sus hijos Haider y Silvio, mantienen su legado familiar cantando con igual interpretación todo su repertorio musical por el territorio nacional.
Parece injusto, y por demás imperdonable, que la Fundación del Festival de La Leyenda Vallenata no le haya rendido un homenaje en vida a este cantautor guajiro que se ha convertido en un mito y una leyenda del folclor de Francisco El Hombre con su voz prodigiosa engrandeciendo la cultura musical del ‘Compai Chipuco’ y Pedro Castro.
Su carrera exitosa despega en el año 1977 con la agrupación de Los Hermanos Agustín y Osmel Meriño, consagrándose con la canción ‘Llegaste a mí’, que también catapultó a su autor Roberto Calderón. Luego vino su unión exitosa con Orangel “El Pangue” Maestre denominada ‘Los Consentidos’ y sus éxitos recordados ‘Mi poema’, ‘Romanza’, ‘El ángel del camino’ y ‘El mocoso’. Hizo pareja con Ciro Meza en el acordeón e impuso el éxito ‘Pecadora’ de Hernando Marín. Luego se une con el consagrado ‘Colacho’ Mendoza y pegan el clásico ‘La diosa coronada’.
Nuevamente en pareja con Osmel Meriño graba ‘Paginas’ exitosa como son ‘En carne propia’, ‘Carmentea’, ‘Ay llanura’, ‘Sobre mi vida y la tuya’, ‘A mis hijos’ ‘Por qué’, ‘De un diamante a un rubí’ y ‘Devuélveme la vida. Este grandioso catalogo resume una parte del repertorio con la fuerza de la expresión y el sentido musical de Silvio Brito como gran exponente del canto vallenato.








