La hipertensión arterial es definida como la condición o estado en el cual, la persona presenta la presión arterial sistémica persistentemente elevada; esto es, con base en múltiples mediciones, cuando la presión arterial sistólica persiste en valores iguales o superiores a 140 mm Hg, o la presión arterial diastólica se mantiene en valores iguales o superiores a los 90 mm Hg3.
Principales causas: Existen dos tipos de presión arterial alta.
Hipertensión primaria (esencial): En la mayoría de los adultos, no hay una causa identificable de presión arterial alta. Este tipo de presión arterial alta, denominada hipertensión primaria (esencial), suele desarrollarse gradualmente en el transcurso de muchos años.
Hipertensión secundaria: Algunas personas tienen presión arterial alta causada por una enfermedad subyacente. Este tipo de presión arterial alta, llamada hipertensión arterial secundaria, tiende a aparecer repentinamente y causa una presión arterial más alta que la hipertensión primaria.
Diversos trastornos y medicamentos pueden producir hipertensión arterial secundaria, entre ellos: Apnea obstructiva del sueño, Enfermedad renal, Tumores de la glándula suprarrenal, Problemas de tiroides, Ciertos defectos de nacimiento (congénitos) en los vasos sanguíneos, Ciertos medicamentos, como las píldoras anticonceptivas, los antigripales, los descongestionantes, los analgésicos de venta libre y algunos medicamentos con receta médica, Drogas ilícitas, como la cocaína y las anfetaminas
Dato importante: Cuatro de cada diez adultos en el mundo padecen hipertensión arterial. Según el Ministerio de Salud en Colombia, esta proporción aumenta con la edad: mientras en el grupo etéreo de 20 a 40 años se puede hallar hipertensión arterial en el 10% de ellos, de los 50 a 60 años esta proporción se incrementa al 50%. Una de cada 5 personas tiene prehipertensión.
Es de resaltar que esta patología crónica en la mayoría de personas que la padecen suele darse sin síntomas dando origen así a las enfermedades cardiovasculares más frecuentes, puede causar enfermedad arterial periférica, insuficiencia renal, ceguera e insuficiencia cardiaca. La hipertensión arterial ha logrado convertirse en la primera causa de mortalidad en Colombia, tanto en hombres como en mujeres desde el año 2005 al 2019 y ocupando el segundo puesto 2020 al 2021 según el análisis estadístico realizado por el Ministerio de Salud.
Dentro de las complicaciones graves que conlleva la hipertensión arterial están; los infartos o hemorragias cerebrales si no se controla: los hipertensos tienen 6 veces más riesgo de infarto cerebral; también aumenta en un 70% el riesgo de deterioro cognitivo y el de demencia vascular, además que se convierte en la segunda causa de demencia en adultos tras el Alzheimer.
A pesar de la eficacia de los medicamentos disponibles para su tratamiento y del bajo costo para controlarla, existen bajas tasas de tratamiento y control de la enfermedad en pacientes diagnosticados.
Recomendaciones:
Para prevenir la hipertensión pasan por reducir el consumo de sal, tener una dieta balanceada y saludable, evitar el consumo nocivo de alcohol, no exponerse al humo del tabaco o sus derivados y mantener un estilo de vida físicamente activo y un peso corporal saludable.
La hipertensión puede ser controlada –por debajo de 140/90– con modificaciones en el estilo de vida, siguiendo las indicaciones de los profesionales de la salud y con medicamentos eficaces y seguros, que además son de muy bajo costo y están incluidos en el POS. (Plan Obligatorio de salud).
El tratamiento ayuda a controlar la presión arterial pero no cura la hipertensión.
Si se abandona el tratamiento, la presión arterial volverá a aumentar por encima de 140/90 y con ello el riesgo de complicaciones cardiovascular.








