Omar Antonio Geles Suárez compuso su primera canción siendo la causa principal un dolor muy grande en su corazón, producto de una traga maluca porque su “Mona linda”,(Liliana Carrillo), la habían enviado a estudiar al exterior. Entonces, sabiendo que estaba lejos de Valledupar lo único que pudo regalarle fue una canción que se convirtió en su primer éxito.
La canción titulada ‘Te esperaré’, que inicialmente apareció como de la autoría de su hermano Juan Manuel Geles, la grabó en el año 1986, hace 40 años, al lado del cantante Miguel Morales.“Mi mona linda, pero yo te esperaré, aunque esperar me cueste, tú te lo mereces, yo te esperaré”.
El cantautor y Rey Vallenato del año 1989, era un hombre sencillo y tenía la estrella que no olvidaba de donde venía. Con una naturalidad inigualable contaba en detalle sus historias con la esencia de su musa, esa que nunca se marchitó, sino que iluminó su camino dándole la fuerza necesaria para triunfar.
En medio de los sucesos musicales en cierta ocasión contó. “Nunca me preparé para superar los años de mi carrera. Todo se debió a la pasión por la música y eso fue vital para vencer los obstáculos que fueron muchos, pero siempre agarrado de la mano de Dios”. Es así como desde que compuso su primer tema no hubo año en que no pusiera a sonar al menos un éxito, teniendo la virtud de componer canciones tradicionales, hasta llegar a las más modernas.
El listado de sus canciones es inmenso y con una variedad admirable, pero entre todas siempre se quedó con una especial, ‘Los caminos de la vida’, la misma que sigue sonando en los lugares menos pensados del mundo. Toda una proeza musical difícil de igualar.
Precisamente, hace varios años en medio de una conferencia televisiva el entonces presidente de México Andrés Manuel López Obrador, aseguró que la vida era de “tomar riesgos y enfrentar adversidades”, pidiendo enseguida que le dejaran escuchar ‘Los caminos de la vida’, la canción que Omar Geles le hiciera a su amada madre Hilda Suárez Castilla, viendo el esfuerzo que hacía para sacar adelante a su familia.
“Los caminos de la vida no son como yo pensaba, como los imaginaba, no son como yo creía. Los caminos de la vida son muy difíciles de andar los, difícil de caminarlos y no encuentro la salida. Porque mi viejita ya está cansada, de trabajar pa’ mi hermano y pa’ mí y ahora con gusto me toca ayudarla y por mi vieja lucharé hasta el fin”.
Omar Geles compuso esa canción en el año 1992 al recordar las dificultades de la niñez donde su mamá fue la heroína. Una mujer valiente y trabajadora quien luchó para sacar adelante a sus hijos, y nunca pensó que aquella historia real se metiera en el corazón de todos.
Como anécdota señaló que la casa disquera Codiscos, no quería grabarla porque era muy directa, muy personal dedicada a su mamá. Lo cierto que ese canto con el paso del tiempo se convirtió en himno universal, donde una madre caminó con sus hijos porel más bello paraíso del sentimiento. Ese mismo que es un canto de gloria y el poema escrito guiado por las manos de Dios.
La mujer más dichosa del mundo es Hilda Suárez Castilla, quien a sus 89 años recuerda esa interesante historia. “Cuando la escuché lloré porque en pocos minutos Omar, contó todo el trabajo que pasé para criar a mis hijos. Respecto a la ausencia del papá yo lo dejé porque él quería tener dos mujeres, y así no era. Puedo decir que hacer mi trabajo de madre sirvió para ganarme una bella canción que se escucha por todas partes”.
De esta manera ‘Los caminos de la vida’, grabada en 1993 por Los Diablitos, Omar Geles y Jesús Manuel Estrada, cuenta con 34 versiones, siendo una de las canciones vallenatas más escuchadas al lado de ‘La gota fría’ de la autoría del juglar Emiliano Zuleta Baquero.
El legado
Omar Geles, dejó un legado de enseñanza a los jóvenes para que se inclinen por hacer música. También por su inmensa pasión por el arte y los resultados que obtuvo. Era un maestro de los versos perfectos teniendo el alma en las notas de su acordeón.
De igual manera, confesó que no fue ese compositor que estudió poesía o leyó libros, pero lo poco que aprendió en el colegio le sirvió para darle oficio a su pensamiento y regalar canciones que se impusieron en el universo vallenato.
Omar Geles no solamente tocó el acordeón, como lo mandó Diomedes Díaz en aquella célebre presentación, sino que su inspiración subió al cielo bajando de inmediato a recorrer los famosos caminos de la vida donde ahora se encuentran todas las salidas.
En medio de los versos plasmados en la obra ‘Los caminos de la vida’, aparece uno premonitorio. “Por ella lucharé hasta que me muera, y por ella no me quiero morir. Tampoco que se me muera mi vieja, pero que va sí el destino es así”.
El cierre del verso es real donde se le pudo cantaral viento en lejanía, esperando el regreso del eco para que el amor moviera las entrañas y el reloj marcara las horas del ayer. Muy cierto que todo se pasa en la vida, nada perdura. Incluso, en la Biblia se hace la respectiva reseña. “Los que van por el camino recto mueren en paz; hallan reposo en su lecho de muerte”. (Isaías 57:2).
A él le bastaron 57 años para mostrar su talento, pero fueron los justos para hacerlo eterno. No cabe duda que su legado vive en cada verso, en cada nota del acordeón y en el inmenso corazón vallenato. Lo anterior se corrobora en una frase de la canción ´Te esperaré’. “Si ésta es la verdad, porqué voy a negarla”. En ese instante, aparece el silencio que susurra su ausencia.








