Después de conocer los resultados de la primera vuelta y la clasificación de los candidatos que disputarán la final el 21 de junio, entre Abelardo De la Espriella, quien obtuvo la mayor votación, sobrepasando los 10 millones de sufragios, frente a Iván Cepeda Castro, con una votación superior a 9 millones y medio de votos, con una diferencia de 666 mil votos, ahora tocará esperar el resultado de un segundo tiempo.
En segunda vuelta los votos se contabilizarán partiendo de cero, para las dos partes en contienda. Los resultados pueden subir o bajar para cualquiera de los candidatos, dependiendo de alianzas y coaliciones interpartidistas o por el origen de fenómenos populistas.
En primera vuelta se presagiaba ganador al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, sin embargo, el ganador fue otro, Abelardo De la Espriella, que puede confirmar el resultado, sino lo supera en segunda vuelta Cepeda, ya que todo puede ser posible en la competencia popular de acuerdo a los manejos de las campañas, la atracción y la emoción de los votantes electores.
En un ambiente político polarizado, cada campaña organiza sus estrategias y forma del manejo electoral, cautivando y atrayendo apoyos con la finalidad de ganar la segunda vuelta, logrando depositar la mayor votación para garantizar y asegurar el triunfo.
La campaña de Iván Cepeda busca llevar a cabo un debate con el candidato Abelardo De la Espriella, de manera televisada, pero este pone una condición de ir acompañado de su fórmula a la vicepresidencia Juan Manuel Restrepo, pero Cepeda quiere que sea únicamente entre los dos candidatos; al parecer no quiere medírsele a un debate con su contrincante. Primero dijo que para llegar al debate, tenía Cepeda que reconocer el resultado de la primera vuelta. El candidato Cepeda le cogió la caña y correspondió reconociéndolo, pero sigue esquivando la confrontación política para que los electores puedan tener clara percepción de quién naturalmente debe resultar elegido.
Para ganar una elección se necesitan todos los votos posibles que tienen el mismo valor, independiente de que unos sean ricos o pobres, de color, género y edad, profesional, técnico, bachiller, sindicalista, cristianos, culturistas, campesinos, educadores etc. Mientras el candidato Cepeda valora a quienes manifiestan la intención de apoyarlo, publicitando el reconocimiento del adherente, el candidato Abelardo De la Espriella, rechaza a los partidos políticos que quieren respaldarlo, algo nunca visto en política democrática, donde afecta una mayoría de recién elegidos congresistas, a los que necesitarán para la aprobación de los proyectos de Actos Legislativos, leyes y ejercer controles políticos. Pero no obstante, los desprecios del candidato para los partidos políticos, esto no ha sido motivo para desistir de apoyarlo sin escrúpulos. Si como candidato presidencial desconoce a quienes de otros partidos voluntariamente se anexan para apoyarlo en segunda vuelta, sobre todo parlamentarios, ¿cómo sería el trato que el candidato Abelardo les daría, siendo presidente?
El filósofo griego Sócrates consideraba la democracia como un sistema imperfecto, donde la emoción supera la razón. En democracia muchas veces el poder no favorece a personas confiables de calidad intelectual, sino a los que más bulla propagandista y pregonera hagan, porque las masas populares, muy poco educadas, están invadidas de desinformación, giran a decisiones equivocadas, de ahí la falta de fortaleza sólida que supere la fragilidad en que operar por desconocimiento de realidades y lógica constituye un objeto de manipulación por personas demagogas, instigadores, agitadoras, apóstoles, rebeldes. Sócrates argumentaba que gobernar no es una tarea instintiva, sino una habilidad técnica y moral que requiere de preparación y conocimientos de expertos en asuntos particulares.
Abelardo De la Espriella ganó la primera vuelta con la votación voluminosa de los de siempre, que han gobernado esta nación aun cuando lo desconozcan o ignoren, aparentando hipócritamente ser de los nunca para engañar bobos tarados, contradiciendo la verdad que lo tienen ganador. Si no está conforme con que los de siempre voten por usted en segunda vuelta, expida un comunicado pidiendo y manifestando públicamente que ninguno de los militantes de partidos políticos tradicionales, de siempre, sufraguen a su favor, porque no los necesita, con ‘los de nunca’ basta para salir adelante y triunfar. De otro lado, está inquieto y viajó a Estado Unido con listas de personas colombianas que sospecha, van a comprar votos para el candidato Iván Cepeda, para qué el Gobierno de Donald Trump les retire las visas. El candidato Abelardo hasta ahora, no ha formulado ninguna denuncia penal por delitos electorales en la Fiscalía.
El candidato Abelardo De la Espriella tiene tres nacionalidades, una de nacimiento y dos por adopción exterior, en EE. UU e Italia. Se cataloga como el primer candidato del Partido Republicano a la presidencia de Colombia. Como jaquecito y gallito quiquiriquí, se jacta de ser americano, manifestando que lo que sea con él, será con EE.UU, por su nacionalidad americana, con el respaldo del Gobierno estadounidense.
La campaña de Iván Cepeda se ha sacudido después del revés sufrido en la primera vuelta, que estaba confiado de que iba a ganar, pero resultó todo lo contrario, fueron derrotados. No le toca otra que activar sus energías para la nueva competencia en segunda vuelta, emparejar una diferencia de más de 600 mil votos y poder alcanzar el triunfo, si logran movilizar la militancia y sus simpatizantes, muchos de ellos, no votaron en primera vuelta, confiados que iban a ganar. Han comenzado una campaña apostólica barrial, en estratos del uno al 3, buscando nuevos votos, entre quienes votaron por otros candidatos, con la tarea de que cada dos personas que votaron por el candidato Iván Cepeda, se busquen por lo menos, un nuevo voto, en el 40% del abstencionismo.
También espera la campaña de Cepeda una votación a su favor de otros excandidatos y seguidores que participaron en la elección de primera vuelta, quienes han manifestado su negativa de apoyar al candidato Abelardo De la Espriella en la segunda vuelta y de personas que sin estar vinculadas con partidos políticos, voten de manera libre y espontánea, conjuntamente con partidarios de movimientos y políticos no comprometidos con la otra candidatura para la segunda vuelta.








