Entre 2006 y 2007, el entonces alcalde de Riohacha, Miller Choles López, junto a los medios de comunicación radial se dieron la pela para que la Concesión de carreteras Santa Marta – Paraguachón, arreglara el tramo en el mojón del kilómetro 90, y la salida a Maicao, en el sector conocido como Las Piezas.
Hoy, 18 años después, los cráteres volvieron a aparecer. La vía está semidestruida, con gigantescos huecos que ponen en peligro la vida de los usuarios, debido a que se presentan accidentes casi a diario.
Lo triste es que el tema parece no interesar a la Administración municipal que regenta el médico Genaro Redondo Choles. La zona más afectada, el sector de Cuatro Vías, frente al Icbf, está destruido de lado y lado. En la calle 15, en uno de los costados del almacén SAO, hay unos inmensos socavones en donde los conductores se encuentran frente a descomunales abismos.
Paradójicamente, debajo de las oficinas de Invias – Ministerio del Transporte, y ante los ojos de los funcionarios nacionales, funciona una estación de transporte ilegal, sitio plagado de inmensos huecos que obligan a los propietarios de vehículos a buscar un lado por dónde pasar sin afectar su automotor.
En la antigua zona de carreteras, también funciona la Secretaría de Salud del Distrito, en donde prácticamente despacha el alcalde Genaro Redondo quien, debido a tantas ocupaciones, no se ha percatado del problema.
Pero además, la vía tiene otro problema, el incremento del tráfico nacional e internacional ha colapsado el paso por el rompoy o rotonda, donde se encuentra el monumento a Francisco El Hombre. Allí se arma un nudo gordiano difícil de desatar en las horas pico.
Alcalde, es hora de pensar en una rotonda nueva, con mejor estilo, buena estética, más amplia, y no el adefesio donde reposa la estatua del más grande cultor de la música de acordeón de nuestra región.
Pero la crisis vial no solo es en la calle 15. La carretera Riohacha- La Florida, está nuevamente en vías de destrucción. La maleza se ha tragado la berma, la visibilidad es poca, los conductores ya no tienen una visual amplia para mirar hacia adelante, sumados a los tremendos huecos debido al daño de la capa asfáltica.
Qué decir de la vía La Florida – Cuestecita, que finalmente parece que se quedó con una sola capa asfáltica, cuya destrucción total se encuentra cercana. Nadie sabe por qué las obras van a paso de tortuga. Se conoce que el primer presupuesto de 86 mil millones se agotó. Se entregó una adición de 31 mil millones, pero parece que no alcanzarán para terminar la obra.