Nadie se explica cómo acaban con la vida de un joven de 24 años, miembro de una querida familia de la ciudad de Riohacha, quien este 19 de junio la universidad de La Guajira le estaría entregando su título de abogado.
Sebastián Brito Gómez, era el orgullo de su familia, un joven servicial, honesto y responsable, de trato amable y alejado de cualquier situación que pudiera poner en peligro su vida.
En su tiempo libre jugaba fútbol con un grupo de amigos que dan fe de su don de gente “él no se metía con nadie. Ni cuando discutíamos en la sintética por el fragor del juego, siempre nos separaba, no era alzado”.
Esas expresiones dan muestra del talante de Sebastián Brito Gómez, una muerte que duele y que requiere que la Fiscalía asuma la investigación para capturar a quienes lo asesinaron de manera tan vil.
Los violentos no pueden seguir haciendo de las suyas, asesinando a gente buena como el caso de Sebastián, no hay derecho a causar tanto dolor a una familia que lucha para que sus hijos se formen como ciudadanos de bien.
Este asesinato como otros, requiere de respuestas de las autoridades, del rechazo de toda la ciudadanía para que los violentos no tengan cabida en este territorio.
La vida no puede estar agarrada a quienes siembran miedo y zozobra por sus amenazas, por portar armas de fuego y movilizarse en motos sin ningún tipo de restricción acechando el momento para acabar a quien encuentren en su camino.
Los violentos no pueden seguir haciendo de las suyas en la capital de La Guajira, no hay derecho a tanta indiferencia de quienes deben garantizar la seguridad ciudadana.
El personero Distrital, Yeison Deluque, está exigiendo la captura de las dos personas que se movilizaban en una moto y asesinaron al joven abogado quien realizó su año de pasantía en esa entidad. Un joven con un futuro promisorio y una profunda vocación de servicio a la comunidad.
Hoy la ciudad de Riohacha está de luto, llorando porque la violencia sigue causando dolor, y acabando con la tranquilidad de familias luchadoras.
Es urgente reclamar justicia, y exigir a las autoridades que pongan todo el interés para que recuperen el control de la ciudad.

