Este 20 de julio se posesionó un nuevo Congreso para un periodo de cuatro años con un cambio de Gobierno que se pondrá a prueba ante el país.
En esta oportunidad el departamento de La Guajira cuenta con cinco de sus hijos en el Congreso de la República, que bien podrían hacer un alto en el camino y ponerse de acuerdo para impulsar una agenda común en beneficio de las comunidades.
La fuerza es clave para exigir una mayor inversión, pero especialmente en sectores cuyos problemas aún no se solucionan como el acceso al agua potable, las vías para estar más cerca de las comunidades dispersas en la Alta Guajira, multiplicar los recursos para la educación pública, entre otros.
Las historias no se pueden repetir, y en esta oportunidad es urgente trabajar juntos para todos y no para unos cuantos como suele ocurrir.
La Guajira es aún un Departamento rezagado frente a otros que muestran una dinámica de progreso interesante, en donde prima el desarrollo de grandes obras que de alguna manera dinamizan su economía.
Es injusto que quienes cuentan con el respaldo que la gente les brindó para llegar al Congreso, no encuentren el camino para encontrarse y dialogar sobre aquello que los une para beneficiar a su Departamento.
Cada uno de ellos tiene un compromiso con la gente de la tierra que los vio nacer, por eso el justo reclamo porque pasan y pasan gobiernos y pocas obras de impacto se construyen en el Departamento.
En este nuevo Gobierno la inversión debe crecer, reconociendo el aporte del presidente Gustavo Petro, en sectores como el de la educación especialmente con la universidad de La Guajira, la inversión en comunidades indígenas, y los programas sociales que se impulsaron con el Icbf y el DPS.
Esta nueva inversión debe ser ordenada y planificada, sin atomizar el recurso y en sectores clave que dinamicen la economía para hacerle frente a algunos cambios que se presentarán en el Departamento por la salida paulatina de la empresa Cerrejón.
Ustedes tienen la palabra, es una nueva oportunidad para demostrar que sí es posible trabajar en medio de la diferencia.

