Pasan los años y la solución para el tratamiento de las aguas residuales de la ciudad de Riohacha continúa alejándose.
Riohacha, una de las ciudades más antiguas de Colombia, un territorio que le está apostando al turismo y la cultura, pero que aún no cuenta con un sistema que trate sus aguas residuales.
Para su tratamiento existen varias alternativas, una planta de tratamiento o un emisario submarino, amén de otras que puedan conocerse en este tiempo de tecnología.
Sin embargo, no existe lo más importante, voluntad política para que quienes ejercen el poder logren sentarse en una mesa de diálogo, despojarse de los egos y juntos encontrar la mejor solución a un problema que sigue creciendo en el tiempo.
Por eso el llamado urgente al gobernador Jairo Aguilar Deluque, para que lidere la iniciativa acompañada del Distrito de Riohacha, representado en su actual alcalde Genaro Redondo, el director del Corpoguajira, Samuel Lanao Robles y la ministra de Vivienda, para que en un dialogo sincero analicen el tema y encuentren esa mejor solución que lleve al tratamiento de las aguas residuales.
Se trata de concertar esfuerzos, porque se requiere de muchos recursos económicos que seguramente unidos podrán concretarlo de una manera más fácil.
Si bien es cierto que la competencia recae en la administración Distrital, desafortunadamente la crisis económica no le permite asumir nuevas responsabilidades de allí que se requiera del apoyo del gobierno departamental y el nacional.
No es justo que la gente de la capital tenga que seguir soportando que sus aguas residuales desemboquen en sus playas, o que queden estancadas en ciertos sectores de la ciudad; es hora de dar por terminado tremendo problema.
Esta es una oportunidad para que quienes ejercen esos cargos de poder, aúnen esfuerzos y remen a un mismo lado pensando siempre en la comunidad que sigue guardando las esperanzas de una mejor calidad de vida.
Hay mucho por trabajar para que Riohacha realmente se convierta en una ciudad abierta al desarrollo, y eso solo se logra en la medida que se garantice la prestación de unos servicios públicos eficientes y continuos.
