El reciente terremoto de 7,4 que sacudió a Colombia, y afectó a varias zonas del país causado por un fenómeno natural sigue dejando al descubierto la vulnerabilidad de las familias para enfrentarlos.
Si bien es un fenómeno natural que no avisa, también lo es que existen medidas para minimizar los riesgos como por ejemplo la construcción de las viviendas y edificios donde se deben tener en cuenta las normas sismo resistentes y que poco se exigen por parte de los propietarios.
Es importante entonces llamar la atención de las autoridades municipales responsables de aprobar las licencias de construcción para que verifiquen si realmente en el diseño se establece con claridad el cumplimiento de esa norma en lo cual no se debe transigir.
La Norma NSR-10, o Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, establece los requisitos mínimos que deben cumplir las edificaciones en el país para resistir los efectos de un sismo y reducir los riesgos para las personas y los bienes.
Se establece entonces el diseño y construcción de diferentes tipos de estructuras como viviendas de uno y dos pisos así como edificios de concreto, mampostería, acero, madera y guadua.
Así como requisitos sobre cargas, estudios geotécnicos, supervisión técnica y protección contra incendios.
En el caso de La Guajira, existen muchas viviendas construidas sin el cumplimiento de las mínimas normas, por ello sería importante que desde las secretarías de Planeación y Obras Públicas encontrarán el espacio para analizar ese tema.
Al tiempo ser más exigentes al momento de aprobar las licencias de construcción, como también cumplir con el seguimiento para tener la certeza que se cumple con lo que establece la norma.
Es importante también que desde las Unidades de Gestión del Riesgo de los diferentes municipios, y las instituciones educativas se siga informando a las familias de las recomendaciones que deben seguirse cuando se presenten los fenómenos naturales.
La información siempre es clave para actuar a tiempo y de manera responsable cuando se presentan los fenómenos naturales, entendiendo también que el ser humano es instintivo y reacciona de manera diferente frente a distintos sucesos.
Hoy cientos de familias en el país sufren las consecuencias de un terremoto, una situación que debe llamar la atención de cada uno de los gobernadores y alcaldes para verificar en sus territorios el estado de las edificaciones y viviendas.

