El próximo domingo 19 de octubre se realizarán por segunda vez las elecciones de los 1104 Consejos de Juventud en desarrollo de la Ley 1885 de 2018. A pesar de todas las frustraciones, improvisaciones, manipulaciones y desviaciones de la primera experiencia 2022-2025, es una oportunidad para descubrir, canalizar, impulsar y apoyar nuevos liderazgos en esta importante y significativa franja de la población colombiana en donde están puestas las esperanzas para que el país y sus territorios avancen en las transformaciones que Colombia necesita y reclama con esfuerzo sostenido.
No hay que olvidar el papel decisivo que jugaron los y las jóvenes, y las mujeres, en el estallido social pospandemia para abrir el camino con el propósito de elegir una opción del cambio a pesar de la represión desatada en su contra por el Gobierno nacional de turno en ese momento.
En esta ocasión, la escogencia por la ciudadanía de consejeros y consejeras de Juventud 2025 – 2029 está relacionada con, por lo menos, cuatro procesos eleccionarios: la consulta popular el 26 de octubre de 2025 del Pacto Histórico en la cual es el pueblo y no el bolígrafo, quien define los nombres de los que conformarán las listas cerradas para el Congreso de la República en marzo de 2026, así como el o la precandidato(a) presidencial 2026-2030; los comicios para elegir en marzo a los 108 senadores(as) y 172 representantes a la Cámara así como una posible consulta interpartidista para designar el o la persona que ocupe la Casa de Nariño. La tercera y cuarta elección corresponde a la primera y segunda vuelta en mayo y junio del próximo año para elegir el o la jefe de Estado, Gobierno y comandante supremo de la Fuerza Armada de la República de Colombia para los próximos cuatro años.
Como se puede apreciar en la coyuntura política del próximo semestre, está abierto el panorama para que en los nuevos Consejos de Juventudes esté en potencia quien llegue a la primera magistratura de la Nación. Una señal del anterior pronóstico, lo constituye verificar si los y las consejeros y consejeras que terminan su período se lanzan para presidir alguna organización de base comunitaria, como, por ejemplo, las Juntas de Acción Comunal en donde debe haber relevo generacional, como edil(esa) de las Juntas Administradoras Locales, como concejal(a) municipal o distrital, diputado (a) de las Asambleas Departamentales, a la Cámara de Representante o Senado.
A través de utilizar todos los anteriores mecanismos de participación, con la energía de la juventud, eligiendo y siendo elegidos, le inyectan sangre nueva y renovada a un sistema electoral en crisis, aportándole legitimidad y transparencia que tanto necesita.
Los jóvenes son los llamados por la historia a asumir la misión de salvación nacional porque son los depositarios de los activos morales de la democracia y tienen la fuerza para impulsar los cambios que necesita el pueblo colombiano como lo deja consignado en su testamento en el 2006, el sociólogo constituyente del compromiso Orlando Fals Borda, padre del método de la Investigación Acción Participante (IAP) y proponente de un nuevo modelo de ordenamiento territorial para el país fundamentado en regiones, provincias y entidades territoriales indígenas, ante su angustia por la continuidad de su proyecto político para construir una nueva Colombia en donde quepamos todos y todas.
“El esfuerzo de reconstruir nuestra sociedad y el ethos de tolerancia y paz queda ahora en las manos y los corazones de las nuevas juveniles generaciones y antiélites, que veo más aptas, liberadas, informadas e imaginativas que la mía. Las guerras, la intolerancia, la entulticia gobernante deben terminar en esas buenas manos. Según mis orígenes presbiterianos de la Arenosa, parece que tendré licencia de seguimiento de estos reclamos y de la contradictoria vida terrenal, desde el sitio del otro mundo que el hado me asigne. Tengan la seguridad de que me seguiré examinando para que los colombianos lleguemos por fin a ganar la paz con justicia, dignidad, prosperidad general, que nos merecemos por lo menos desde la misteriosa llegada de Bochica a estos trópicos. No sigamos siendo los ‘dejaos’ del paseo de la historia.”
La cita de los y las jóvenes con la democracia para los nuevos liderazgos es el 19 y 26 de octubre de 2025, en marzo, mayo y junio de 2026.








