El domingo 8 de marzo se realizarán las elecciones para elegir el nuevo Congreso de Colombia, donde nuestro actual senador por el partido de la U Alfredo Rafael Deluque Zuleta el pueblo guajiro, Caribe y colombiano le refrendará su credencial como senador electo con una alta votación. Con Alfredo Deluque se mantiene la confianza y la dignidad en el Senado de la República por ser uno de los senadores más visibles en el actual Congreso de Colombia. Triunfo que nos llenará de regocijo a los guajiros que lo apoyamos con nobleza y patriotismo. Pero como estamos en La Guajira donde cualquier cosa sucede, Alfredo tiene opositores y contradictores que en la campaña se han convertido en los ácidos de la política por las redes sociales. Con el triunfo de Alfredo ellos quedaran como la canción de Escalona ‘Juana Arias’, mascándose el cabestro. Con la victoria de Alfredo Deluque, La Guajira inicia un nuevo rumbo en las grandes ligas a nivel nacional. De eso estamos seguros.
¡Qué vaina! En La Guajira el desarrollo va unido al ingenio y a la creatividad. En la península el desarrollo va unido a la estupidez y en muchos casos a la mediocridad. En nuestro Departamento ese desarrollo va impregnado del positivismo o del negativismo de las personas que interactúan en el día a día para lograr ese anhelado propósito que nos ha sido tan esquivo, que por diferentes razones no se ha logrado: una, nuestra manera de pensar y actuar, otra que no somos unidos para lograr los resultados, es por ello que por ejemplo los paisas son tan exitosos y tan innovadores ya que para ellos lo más fundamental es la unidad basado en lo gremial y para nosotros es la individualidad basado en el egoísmo. He ahí la diferencia entre un paisa y un guajiro, el primero vive en base al desarrollo, el segundo vive en base al subdesarrollo y de ahí que una famosa jurista expresara tajantemente que nosotros ‘somos otro país’ y es verdad, lo que aquí sucede no ocurre en la otra Colombia.
Aquí los principios en la mayoría de las veces, se basan en los antivalores y en el medio cultural en que siempre hemos vivido y eso por ahora no lo vamos a cambiar. Aquí vivimos inversamente proporcional a ese desarrollo que la cultura de Occidente, de Oriente y de Asia genera mejor calidad de vida en sus habitantes. Pero aquí en lo septentrional de América latina, donde se debería iniciar con tecnología de punta, el encadenamiento de estos procesos para generar la innovación y el desarrollo, no se da, pareciera que existiera un encadenamiento de neuronas atrofiadas que conducen siempre a la mediocridad y la estupidez de todos nosotros. Por ello es que Alfredo Deluque Zuleta pide que cambiemos el chip, el chip hacia la tecnología para colocarnos a tono con el mundo global.
Y analicen mis queridos lectores, ¿Por qué ese encadenamiento de neuronas atrofiadas? Porque en la mayoría de los casos, en La Guajira, y en todos los puntos cardinales de los 15 municipios existen las personalidades ácidas de la política, esas que todo lo contaminan con sus actuares y procederes. Son personalidades que al contacto con ellos todo lo atrofian y lo contaminan, son personalidades llenas de amargura, donde no existe la felicidad sino el encornio y el desdén de una mente convulsionada por el fracaso y por el resentimiento. Esas personalidades ácidas, son en gran parte responsables del atraso en que siempre ha vivido La Guajira, porque ellas como el virus mortal han contaminado todo lo que en su entorno se mueve y sin proponérselo han contagiado a muchos guajiros, quienes por acción o por omisión desarrollan sus ímpetus hacia lo malo y estéril y no hacia lo bueno, fértil y próspero y de ahí que estas personalidades ácidas de la política han sido las causantes de tanto desmedro en que ha estado el departamento en su historia desde la intendencia, hasta lo que somos hoy en 60 años de vida administrativa.
Así son las personalidades ácidas de la política guajira, que como el mismo ácido, todo lo corroen con sus procederes y sus actuares, generan una aleación malévola y siempre han ejercido el desánimo sobre las mentes débiles y maquiavélicas que en la mayoría de los casos han sido los causantes para que el desarrollo de nuestra patria se haya estancado. Pero La Guajira también ha sido exaltada con lo que ha tenido que ver con su historia y con su devenir. No podemos desmayar en estos momentos donde pareciera que el mundo se nos cerrará a la oscuridad y no encontráramos luz al final del túnel, la luz aparecerá más resplandeciente y más justiciera de la mano del que todo lo controla y del que obra sobre todos nosotros.








