La Superintendencia Nacional de Salud informó que ha realizado inspecciones en 1.000 dispensarios de medicamentos en diferentes regiones de Colombia, como parte de una estrategia de vigilancia orientada a detectar irregularidades y mejorar la entrega oportuna de tratamientos a los usuarios del sistema de salud.
Según el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, las acciones adelantadas desde la implementación del denominado ‘Plan 100’ han contribuido a disminuir en más de un 22 % las peticiones, quejas y reclamos relacionadas con dificultades en la entrega de medicamentos.
Durante las primeras visitas, la entidad identificó casos en los que algunos dispensarios contaban con medicamentos disponibles, pero estos no eran entregados oportunamente a los pacientes. Ante estos hallazgos, la Superintendencia amplió las inspecciones hasta convertirlas en una estrategia de alcance nacional.
De acuerdo con la entidad, los controles han permitido identificar irregularidades, ordenar planes de mejoramiento y reforzar la vigilancia sobre las EPS y los gestores farmacéuticos, con el objetivo de garantizar que los tratamientos lleguen a quienes los requieren.
Quintero explicó que la meta de la Supersalud es completar la inspección de 1.200 dispensarios antes de finalizar el actual periodo de Gobierno. Para lograrlo, la entidad busca fortalecer su capacidad de vigilancia y exigir respuestas oportunas a las entidades responsables de la entrega de medicamentos.
La Superintendencia destacó que la reducción de las reclamaciones evidencia la importancia de mantener controles permanentes sobre los actores encargados de la distribución de medicamentos y actuar de manera oportuna frente a las fallas detectadas.








