Los departamentos de Casanare y Arauca atraviesan una compleja emergencia invernal tras las intensas lluvias que han provocado inundaciones en amplias zonas de ambos territorios. Como consecuencia, las autoridades departamentales declararon la calamidad pública para agilizar la atención a las comunidades afectadas y coordinar la entrega de ayudas. De acuerdo con los reportes oficiales, más de 10.000 familias han resultado damnificadas.
En Casanare, el gobernador César Augusto Ortiz informó que cerca de 4.200 familias se han visto afectadas por el desbordamiento de los ríos Guanapalo y Cravo Sur, una situación que ha impactado viviendas, cultivos, vías e infraestructura en municipios como Yopal, San Luis de Palenque, Hato Corozal y Algarrobo. El mandatario explicó que la declaratoria permitirá movilizar recursos con mayor rapidez para atender la emergencia. Además, el Ideam y Corporinoquia mantienen la alerta roja por el riesgo de nuevas crecientes súbitas e inundaciones.
En Arauca, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) encabezó un Consejo Departamental en el que también se declaró la calamidad pública debido a las fuertes precipitaciones registradas durante las últimas 48 horas. Los informes preliminares indican que más de 8.900 familias han sido afectadas, principalmente en los municipios de Arauquita, Saravena y Tame. Mientras continúan las labores de evaluación y asistencia, el presidente electo Abelardo De La Espriella hizo un llamado a los colombianos para realizar donaciones que contribuyan a apoyar a las comunidades damnificadas por esta emergencia.
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