Este 7 de junio se cumple un año del atentado que conmocionó a Colombia y marcó un punto de quiebre en el panorama político nacional. El ataque contra Miguel Uribe Turbay, entonces senador y precandidato presidencial del Centro Democrático, ocurrió durante un acto público realizado en el parque El Golfito, ubicado en el barrio Modelia, en el occidente de Bogotá.
La tarde del 7 de junio de 2025, mientras el dirigente político se dirigía a los asistentes de un encuentro con la comunidad, fue atacado a disparos por un adolescente de 14 años que se encontraba entre el público. El agresor utilizó una pistola modificada y accionó el arma en varias oportunidades, generando escenas de pánico entre los presentes.
Tras el atentado, Uribe Turbay fue trasladado de urgencia a un centro médico, donde permaneció bajo atención especializada durante más de dos meses. Durante ese tiempo, el país siguió de cerca su evolución clínica, mientras ciudadanos, dirigentes políticos y diferentes sectores sociales expresaban mensajes de apoyo y esperanza por su recuperación.
Sin embargo, el 11 de agosto de 2025 se confirmó su fallecimiento a los 39 años. La noticia fue comunicada por su esposa, María Claudia Tarazona, y provocó una ola de reacciones en todo el país.
Las investigaciones permitieron identificar y capturar a varios de los presuntos responsables materiales del crimen, entre ellos Elder José Arteaga, conocido como ‘El Costeño’; Simeón Pérez Marroquín, alias ‘El Viejo’; Katherine Andrea Martínez, alias ‘Gabriela’; Harold Barragán; William Fernando González, alias ‘El Hermano’; Carlos Eduardo Mora González, alias ‘El Veneco’; y Jhorman David Mora, alias ‘El Caleño’.
De acuerdo con las autoridades, algunos de los implicados alcanzaron acuerdos judiciales con la Fiscalía y ya fueron condenados, mientras que el menor involucrado recibió la sanción correspondiente dentro del sistema de responsabilidad penal para adolescentes.
Las pesquisas también concluyeron que la orden para ejecutar el atentado habría sido emitida por integrantes de la disidencia de la Segunda Marquetalia, estructura armada ilegal liderada por alias ‘Iván Márquez’. Según la investigación, varios de los procesados coordinaron la logística y ejecución del plan criminal.
Un año después de los hechos, el caso sigue siendo recordado como uno de los episodios más impactantes de la política reciente del país. Mientras avanzan las acciones judiciales para esclarecer completamente la responsabilidad de todos los involucrados, el crimen continúa generando reflexiones sobre la seguridad, la violencia política y los desafíos para la construcción de paz en Colombia.
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