La investigación que adelanta la Fiscalía General de la Nación por presunto lavado de activos y contrabando relacionado con la marca de ropa femenina Lili Pink dio un giro luego de que una jueza de control de garantías declarara ilegales varias de las pruebas consideradas fundamentales dentro del proceso. La decisión se basó en que la obtención del material vulneró el debido proceso, por lo que no podrá ser utilizado en la actuación judicial.
La determinación fue adoptada por el Juzgado 18 de Control de Garantías durante una audiencia en la que se revisó la legalidad de la información extraída de 18 dispositivos electrónicos incautados en allanamientos realizados entre mayo y junio de este año. La jueza concluyó que existieron irregularidades tanto en la orden emitida como en el procedimiento para recaudar la evidencia, dejando sin validez los informes elaborados por la Fiscalía con base en ese material. Además, ordenó remitir el caso a la Dirección contra Delitos Fiscales del ente acusador para que se investiguen las presuntas inconsistencias detectadas durante la recolección de las pruebas.
En el proceso han sido imputadas ocho personas: Max Abadi, David Abadi, Myriam Luz de las Mercedes Sánchez, Lorena Bernal, Luz Adriana López, Jonnatan Villamil, Merlín Roxana Mendoza y Malaquilla Bismar. Durante la audiencia de imputación, todos rechazaron los cargos formulados por la Fiscalía y se declararon inocentes de los delitos que les fueron atribuidos.








