El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, aseguró que una eventual reducción o eliminación de ministerios en el país requeriría una reforma del Estado aprobada por el Congreso de la República, en respuesta a la propuesta del presidente electo Abelardo De La Espriella de disminuir el tamaño de la estructura gubernamental.
El funcionario manifestó su preocupación por las consecuencias laborales que podría generar una decisión de este tipo, al considerar que una eventual desvinculación masiva de empleados públicos tendría un fuerte impacto social y económico. Según explicó, la iniciativa no puede ejecutarse únicamente por voluntad del nuevo Gobierno, ya que la legislación colombiana establece procedimientos y mecanismos institucionales para modificar la estructura del Estado.
Sanguino indicó que cualquier reorganización administrativa de gran alcance necesitaría facultades otorgadas por el Congreso o la expedición de una ley que permita adelantar la reestructuración estatal. En ese sentido, enfatizó que las transformaciones planteadas deben respetar los trámites democráticos y constitucionales vigentes.
El jefe de la cartera laboral también advirtió que la salida de cientos de miles de trabajadores del sector público podría desencadenar una grave afectación al empleo y generar tensiones con las organizaciones sindicales, que, según señaló, difícilmente aceptarían una medida de esa magnitud.
Asimismo, consideró que una reducción masiva de la planta estatal podría convertirse en un nuevo foco de conflictividad laboral en el país, debido a las repercusiones que tendría sobre los trabajadores y sus familias.
Las declaraciones del ministro fueron entregadas durante el XIX Encuentro Nacional de Laboralistas, que se desarrolla los días 24 y 25 de junio en Barranquilla, espacio en el que se analizan diversos temas relacionados con el empleo, los derechos laborales y las políticas públicas del sector.









