Desde las 7:00 a.m. de este lunes 3 de marzo, el gremio arrocero del país inició una movilización nacional indefinida en protesta por la falta de soluciones del Gobierno Nacional a la crisis que enfrenta el sector. Tras más de cinco meses de diálogos sin avances, los productores denuncian que sus demandas han sido desatendidas y que, en algunos casos, las decisiones gubernamentales han favorecido a la industria molinera en detrimento de los pequeños cultivadores.
La situación del sector arrocero, lejos de ser reciente, se ha agravado en los últimos meses, afectando la rentabilidad de los agricultores y poniendo en riesgo la estabilidad económica de miles de familias en más de 210 municipios del país. Uno de los principales reclamos es la drástica reducción en los precios del arroz en cáscara, lo que ha llevado a pequeños y medianos productores a afrontar pérdidas cercanas a los dos millones de pesos por hectárea cosechada, comprometiendo la sostenibilidad de su actividad.
Ante este panorama, los arroceros exigen que el Gobierno priorice el bienestar del campesino colombiano y adopte soluciones inmediatas, sin prolongadas formulaciones de políticas. “Los alivios económicos deben implementarse con urgencia para evitar el colapso financiero de quienes garantizan el abastecimiento de un producto esencial en la dieta de los colombianos y la economía rural del país”, manifestaron líderes del gremio.
La falta de respuestas concretas por parte del Ejecutivo ha llevado a los productores a tomar esta medida de presión, que se mantendrá de manera indefinida hasta que se adopten soluciones efectivas para mitigar la crisis que enfrenta el sector arrocero.








