En estos últimos días el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar Deluque, viene anunciando la ejecución de una serie de obras en varios municipios que es de grato recibimiento de las comunidades.
Los anuncios tienen que ver con obras en el sector del deporte, agua potable y educación.
La decisión del gobernador de llegar a los municipios con nuevas iniciativas le permite su cercanía con las comunidades, además de ir cumpliendo con los compromisos de campaña.
La comunidad en tanto valora la inversión, al tiempo que a pesar de la desconfianza que persiste en lo público siguen creyendo que en esta oportunidad las obras serán una realidad.
Y allí es precisamente donde el equipo de Gobierno debe hacer seguimiento a cada uno de los anuncios, para que realmente los proyectos se ejecuten en el tiempo definido en los contratos.
El llamado también a los contratistas para que redoblen los esfuerzos en procura de ejecutar las obras como corresponde con materiales de calidad, siempre buscando el bienestar para la gente.
Los interventores son fundamentales para el cumplimiento de los proyectos por parte de los contratistas, allí radica que realmente se cumpla a cabalidad con la ejecución de los contratos.
La gente en tanto debe ser vigilante y denunciar a tiempo cualquier anomalía que observen para que se tomen los correctivos a tiempo.
El mandatario en cada una de sus intervenciones recuerda que este es el Gobierno de la palabra, un término de especial relevancia por lo que significa en el pueblo, de allí que honrar ese compromiso debe ser una prioridad.
Muy seguramente se presentarán dificultades en el camino, pero si existe compromiso y voluntad se revisan para superarlo, porque lo importante es seguir adelante siempre procurando cumplir con la meta propuesta.
Solo trabajando en equipo se logra de manera más fácil los objetivos, y los guajiros realmente merecen ver que sus territorios progresan de la mano de la institucionalidad.
Es una prueba que requiere de esfuerzo y dedicación, de funcionarios y contratistas honrados para demostrar que sí es posible ejecutar obras de impacto social en el departamento de La Guajira.





