Las evidencias del poder de cambio que tiene Albania es a nivel arquitectónico que es lo que le da ese cambio de corregimiento a municipio, de calabacito a Albania, al décimo quinto municipio de La Guajira.
Albania adolece de muchas cosas y de muchas causas; de necesidades, de un verdadero saneamiento básico y optimización de servicios públicos, principalmente agua y aseo; inversión en recursos humanos; poca fuentes generadoras de empleos, sectores productivos sin la brújula municipal de una verdadera carta de navegación u hoja de ruta institucional para invertir, donde la miseria y la pobreza es la terrible acompañante de sus comunidades, que sin esperanza solo conciben la política como un simple: «No pasa nada, todos son iguales»; solo votan pero nunca eligen a consciencia.
Las necesidades ante la limosna-dadiva, el bajo nivel formativo político, el amiguismo, el voto como pago por un favor, la compra-venta de consciencias en el día de elección, se ha convertido en la subasta de la esclavitud de nuestros tiempos; demos un repaso a la historia para estudiar la evolución de la esclavitud. En los tiempos precolombinos de los amerindios eran los prisioneros de la guerra, los eslavos en los tiempos de los romanos, de donde nace el término esclavo, en los tiempos de la conquista de América eran los negros y los indígenas, y en nuestros tiempos las esclavas son las consciencias, que a pesar de que es lo que nos diferencia de otros seres vivos, en tiempo de elecciones tiene menor valor económico que cualquier animal y pensar que es en estos tiempos donde se debería demostrar esa diferencia, sus virtudes, argumentos y alto valor. Solo basta hojear los libros de la historia, desde que existió el hombre hasta la Revolución Francesa de 1789 donde al fin se proclamaron los derechos del hombre para saber y valorar el alto precio que se ha pagado en vidas humanas por tener consciencia, por el derecho de pensar y elegir libremente; cuantos no han dado sus vidas, millones y la siguen dando por el derecho de ser ciudadano, de pensar, elegir, opinar, creer, hacer parte libremente de la sociedad, por defender sus derechos y los de todos. Que a pesar del tiempo de su reconocimiento sus luchas todavía siguen en nuestros tiempos, no hay palabra escrita o verbal que pueda cuantificar el valor de lo que significa: «tener consciencia».
Albania la que dijo alguna vez el expresidente Uribe Vélez que debería ser «la suiza colombiana», hoy sus habitantes solo lo agobia el oscurantismo sin futuro, sin sendero; esperando el milagro del «vamos a ver qué pasa».
Con la entrada en vigor de la ley 1530 del nuevo sistema de regalías, pasamos a ser parte de la larga lista de los poblados, municipios de «Don Tuvo» que hablaba Eduardo Galeano en su magnífica obra ‘Las venas abiertas de América Latina’, yéndose el sueño de sus habitantes de ver mejores tiempos, nuevos horizontes de bienestar y progreso y con la advertencia que anda en el ambiente normativo, cuando el Gobierno nacional acorralado por el desfinanciamiento por la falta de recursos para su sostenimiento, tenga que comenzar hacer recortes de la transferencias nacionales hacia las regiones y aquellos municipios que no sean autosostenibles, autosuficientes y dependan de las transferencias nacionales deberán convertirse en corregimientos de aquellos que si lo sean.
No es solo una advertencia para los municipios, sino también en el futuro para los departamentos como el nuestro con la creación de las famosas RAP.
Con la ley 1530, la bonanza minera en forma directa a las zonas productoras quedó en el pasado, es necesario un nuevo comienzo en una nueva bonanza. En el pasado Gobierno nacional se vislumbraba una nueva bonanza donde Albania tiene derecho: el posconflicto.
El simple hecho de ser un municipio minero y ser una de las fuentes agropecuarias más importante del departamento; el ser un municipio fronterizo en las estribaciones de la Serranía del Perijá y ser parte de los Montes de Oca, la convirtió en una zona de atracción del conflicto armado del país, siendo el municipio más perjudicado de La Guajira.
Lastimosamente nada se ha hecho por su inclusión dentro de los beneficios directos a que tiene derecho por los perjuicios causados, a excepción de algunos que quisimos hacer algo.
En Albania en este debate electoral que se aproxima estarán surgiendo nuevos liderazgos en un recambio generacional de jóvenes profesionales con mucho futuro dentro del escenario político que se convertirán en las promesas del futuro, de ellos dependerán si se sigue el camino donde se está o cambia por uno más venturoso y próspero; jóvenes profesionales con muchas ideas, propuestas y proyectos que vislumbra que a Albania le ha llegado la hora del Cambio socio-político.
Es hora que nosotros los nacidos, los que residen, vislumbremos unos nuevos tiempos, unos nuevos horizontes de una Albania más incluyente, que dé nuevas oportunidades a todos, que ya no está sola, que tiene dolientes, que tengamos consciencia que solo no lo logramos que debemos hacerlo todos, que ya basta de nuestra falta de consciencia, es hora que hagamos el cambio entre todos, es hora de una Albania unida, donde todos seamos ganadores, una Alianza Albania que sea de todos; con propuestas, con proyectos de municipio, el cual debe ser el elegido. Es decir que sea elegido el proyecto de municipio donde la mayoría queremos vivir, ese debe ser nuestra elección, no un nombre con eslogan. Que nazca una nueva mentalidad, una nueva consciencia, cultura política: «Es eligiendo propuestas, proyectos de ciudad y no solo nombres con eslogan como se logra el desarrollo y el progreso de los pueblos»; no es el momento donde deciden y eligen las consciencias estomacales, ellas ya pertenecen al pasado; debemos entender, comprender que son ellas las que nos tienen sin rumbo, sin futuro en el oscurantismo de las necesidades y el atraso; necesitamos mentes abiertas, consciencias despiertas para un verdadero cambio en nuestra querida y amada Albania; es el momento de una alianza por Albania, la de todos. No hay opción.







