La reciente renuncia de manera irrevocable del secretario de gobierno Distrital de Riohacha, Wilson Rojas Vanegas, deja al descubierto algunas debilidades al interior de la administración.
En el caso de la actual administración llama poderosamente la atención que varios secretarios han presentado renuncias de sus cargos de manera irrevocable, al tiempo que no se nombra en propiedad a sus reemplazos, lo que termina generando algunas dificultades para la toma de decisiones.
Esa situación se vivió cuando el hoy exdirector de Cultura Nicolás Lubo, presentó renuncia formal del cargo, y pasaron más de seis meses para que se nombrara al titular lo que dejó algunas consecuencias negativas al sector.
El tema de la renuncia de Wilson Rojas Vanegas deja muchas lecturas porque siempre mostró disposición para el trabajo, enfrentó a los violentos de manera directa lo que le valió serias amenazas, y trabajó más del horario laboral para atender las situaciones de orden público.
Las razones de desvincularse de la administración fueron varias, como la falta de presupuesto, y apoyo institucional para poder desarrollar las tareas propias del cargo.
Es decir, el alcalde Genaro Redondo Choles, está viviendo una crisis que debe abordar de manera juiciosa y sabia, para implementar los correctivos que sean necesarios y empiece a mostrar su capacidad de liderazgo.
Seguramente tendrá que asumir algunas decisiones que políticamente podrían tener algunas consecuencias, pero el tiempo apremia y a solo dos años de terminar su actual periodo de gobierno no puede darse el lujo de trabajar con un gabinete a medias.
La ciudad requiere que el mandatario demuestre que sí es posible enderezar el camino, reorganizar el equipo lejos de pasiones para que pueda avanzar en el cumplimiento del Plan de Desarrollo, que trabajó de la mano de la comunidad.
Es necesario que se concentre, porque son varias las decisiones que debe implementar para cumplir con lo que le prometió a su comunidad, cuando tomó posesión del cargo en el emblemático parque Nicolás de Federman.
En el Distrito de Riohacha existen muchos problemas que resolver, suficientes razones para que la primera autoridad reorganice su gabinete en procura de generar confianza en la comunidad y pueda entonces mostrar resultados a un corto y mediano plazo.