Las autoridades nacionales pusieron en marcha de manera anticipada el Puesto de Mando Unificado (PMU) con el propósito de reforzar la coordinación institucional y garantizar el normal desarrollo de la segunda vuelta presidencial. La medida busca asegurar el traslado del material electoral y prevenir posibles situaciones que puedan afectar el orden público antes, durante y después de la jornada democrática.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que los organismos de seguridad mantienen un monitoreo permanente ante la posibilidad de alteraciones una vez se conozcan los resultados de las elecciones. No obstante, aseguró que los informes de inteligencia no evidencian una incidencia significativa de grupos armados ilegales sobre la decisión de los votantes. Asimismo, anunció recompensas de hasta 50 millones de pesos para quienes suministren información que permita detectar o prevenir delitos electorales.
Como parte del dispositivo de seguridad, cerca de 480.000 integrantes de las Fuerzas Armadas estarán desplegados en todo el territorio nacional. Además, recordó que durante la votación no estará permitido el uso de teléfonos celulares ni cámaras dentro de los puestos electorales.
Por su parte, el registrador nacional, Hernán Penagos, manifestó que la entidad cuenta con todas las garantías técnicas y operativas para ofrecer resultados oportunos y transparentes. En ese sentido, se realizaron pruebas en los 28 centros de recepción y transmisión de datos del país para verificar el correcto funcionamiento de los sistemas que soportarán el preconteo.
La Misión de Observación Electoral también confirmó el inicio del seguimiento al proceso con la apertura de las votaciones en el exterior. Más de 200 observadores internacionales estarán presentes en distintos países para acompañar la jornada y recibir reportes sobre posibles irregularidades.
Entretanto, la defensora del Pueblo, Iris Marín, expresó preocupación por el aumento de la polarización política durante la recta final de la campaña presidencial. La funcionaria hizo un llamado a la responsabilidad de los actores políticos y de la ciudadanía para evitar escenarios de confrontación que puedan afectar la convivencia democrática y el respeto por los resultados electorales.








