En medio de desafíos sociales en el Catatumbo y tensiones internacionales con Donald Trump, el presidente Gustavo Petro continúa realizando cambios estratégicos en su gabinete con el objetivo de «fortalecer su imagen para el cierre de su mandato y consolidar un candidato sólido para las elecciones presidenciales de 2026».
Los recientes movimientos incluyen la salida de Luis Gilberto Murillo de la Cancillería, María Constanza García del Ministerio de Transporte y Mauricio Lizcano del Ministerio de Tecnologías y Comunicaciones. En sus lugares, Laura Sarabia asumió como nueva canciller, mientras Jorge Rojas, ex vicecanciller, ocupará el cargo que Sarabia dejó en el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre).
No obstante, se anticipan más ajuste; Andrés Camacho, ministro de Minas y Energía, y Susana Muhamad, ministra de Ambiente, podrían dejar sus cargos para perfilarse como posibles aspirantes presidenciales. Muhamad, quien ha destacado por su protagonismo en la COP16 y su posicionamiento internacional, sería una apuesta clave del gobierno.
Por su parte, Guillermo Alfonso Jaramillo, ministro de Salud, también podría buscar una candidatura, pese a las críticas a su gestión.
Otros nombres en la baraja política incluyen a Juan Fernando Cristo, líder clave de la política gubernamental, quien ha enfrentado retos tras el hundimiento de leyes cruciales en 2024. Cristo podría abandonar su cargo para enfocarse en las próximas elecciones, aunque su prioridad inmediata será impulsar las reformas a la salud, justicia y trabajo en el Congreso durante los primeros meses del año legislativo.








