Algunos años más tuvieron que pasar, una noche cualquiera, en una de esas discotecas capitalinas al cantar y arrebatar aplausos, llegaría una oportunidad clave para él, pues se conocía con alguien que le cambiaría su vida para siempre. Carlos Bloom iniciaría un capítulo muy importante para su vida, un papel protagónico que marcaría su propia historia musical, daba entonces un giro de 360 grados, aún sin Dangond poder imaginarlo.
Carlos venía representando a José Alfonso “El chiche” Maestre, su amigo y familiar patillalero, maestro de la composición, con quien esa noche actuaba en Bogotá, precisamente Silvestre abriría cual buen telonero ese concierto, Bloom se quedaba a mirar cuál sorpresa para el representante ver a este talentoso y magistral joven.
Aquel amor fue a primera vista, el flechazo por la voz, la autenticidad, el swing, la gracia y la chispa era innegable para el manager no reconocerlo. Actuaba ‘El Chiche’ en tarima, pero Bloom buscaba a Silvestre, a quien le proponía ser su primer manager, si, representarlo y crear una historia juntos, grabar su primera canción y salir a promocionar a su lindo Valle, si, a su Valle de Upar, de donde Silvestre había salido solo hacía algunos años, pero a Dangond sólo le llamaba la atención algo mucho más que el Valle, era el poder volver a su tierra, su pequeño pueblo ‘Urumita’ y dar a conocer su música. Fue así como el joven cantor recogió su maleta con muy poca ropa y un solo par de zapatos tenis blancos, pero sí con muchos, muchísimos sueños.
Las cosas no serían fáciles a su llegada sin plata en el bolsillo y con su madre Delis luchándose la vida, haciendo comida a todo el que llegaba en un pequeño e improvisado kiosco de esquina frente al Terminal de Transportes de Valledupar, barrio San Fernando, donde vendía sopas criollas con el sabor propio de Urumita y la ‘malanga’ de la Serranía del Perijá, empanadas, jugos y cervezas que le traían desde Codazzi. Carlos López Alarcón, quien era conocido por William Dangond ‘El palomo’, el papá de Silvestre, compró tres o cuatro canastas de póker que al día siguiente deberían ser canceladas por Delis con la ayuda en las ventas de sus queridos hijos ‘Cayito’y Silvestre.
Comenzaba para esa época el furor de las kz grabadas en casete o VHS, dos grandes nombres de ese arte sonaban como los mejores, el gran ‘Toño’ Caset y el gran ‘Chino’ Caset, este último con un puesto de venta de este formato, en la Terminal de Valledupar. Silvestre como siempre muy astuto se ganaba el cariño del ‘Chino’ al cual le llevaba las sopas de Delis a cambio de la última kz de Diomedes o de Jorge Oñate, además que le cambiaba también por empanadas logrando cautivar a los clientes de éste con su voz al cantar una del Cacique u otra del Ruiseñor del Cesar. Carlos Bloom comenzaba todos los preparativos, mientras Silvestre ayudaba a sus padres con las ventas de sus sopas y empanadas. Bloom buscaba dos canciones para mostrar a su nuevo pupilo cantor a quien llamaría así ‘el joven cantor Silvestre Dangond’.
El sueño comenzaba, en sí las canciones habían sido grabadas, los ‘demos’ estaban listos, se empezaron a mostrar primeramente en Urumita como había sido el sueño de Silvestre las dos canciones serían sólo un abrebocas, pues Bloom y ‘Cayito’ el hermano menor de Silvestre solo las lograron llevar a algunos pueblos, esosí, en Urumita su pueblo, eran muy sonadas en las frecuencias de radio y algunas casas donde ya se empezaba a reconocer el nombre de Silvestre Francisco como otro joven más con deseos de triunfar en la música vallenata en el pueblo. No obstante, el joven manager y el joven cantor no se darían por vencidos, es cuando en el año 2002,hacen ‘Tanto para ti’, su primer trabajo discográfico completo ya con 12canciones y bajo el sello Sony Music se empezaba a mover como pez en el agua Carlos Blomm, el gran estratega, comenzaba al lado de un gran cantor, joven con un timbre de voz diferente a los ya conocidos, afinado, versado, alegre, jocoso y espontáneo y con un ‘bailaito’ de hombros característico y muy llamativo. Su primer trabajo discográfico se hace al lado de Román López, de la gran dinastía de La Paz, quien solo algunos meses después se retiraba del proyecto, afectaciones a su salud lo obligaron, no sin antes lograr un gran lanzamiento en Valledupar, plaza del barrio Primero de Mayo y otra en Sinaltrainal, incluyendo el tan anhelado lanzamiento en el pueblo de Urumita que lastimosamente para Dangond tuvo más tristezas que alegrías, pues no logró llevar a su pueblo en masa a la plaza como siempre lo había soñado desde que solo era un soñador.
Silvestre sin acordeonero busca entonces a Franklin Vega quien comenzaba a mostrarse también, unión que no duraría mucho pues Carlos Bloom mirando el éxito de su primer CD, aprovecha y une a su pupilo con Juan Mario de la Espriella o simplemente ‘Juancho’, que venía de hacer pareja con gran éxito al lado de Peter Manjarrés, quien en ese entonces movía los hilos de una nueva ola muy fuerte que iniciaba con estos grandes exponentes. ‘Juancho’ entonces con Silvestre, mientras Peter con el coronel Franco Arguelles, este último siendo ya muy grande dentro del folclor. Aquí inicia la gran historia del Silvestre ‘El Grande’, junto a ‘Juancho’ lograría su gran sueño, ser grande en la música, una grandeza que hoy por hoy lo constituye como la más grande figura de la música contemporánea de la época moderna del vallenato. Eso sí, dicho por él mismo, con el mismo respeto a los juglares Diomedes, ’Poncho’ Zuleta, Jorge Oñate, Iván Villazón, ‘Beto Zabaleta, entre muchos otros , a quienes siempre ha considerado y considerará como sus grandes maestros, si los grandes referentes de aquel Jovencito soñador ,a quien incluso quisieron quitarle su nombre ‘Silvestre’ por otro más llamativo, musicalmente hablando, a lo cual este se negó rotundamente, pues pensaba que al llegar a su pueblo Urumita, no lo reconocerían con un nombre distinto al que todos solían llamar, simplemente Silvestre.








