Los papás de ahora y los de épocas pasadas se diferencian principalmente en su participación en el hogar y la forma de dar afecto; mientras que antes el padre era el único proveedor y una figura de autoridad distante, el papá actual es un compañero activo en la crianza y busca conectar emocionalmente con sus hijos y prepararlos para una sociedad más exigente cada día.
Para los hijos, un padre es un pilar de seguridad emocional, un guía para la vida y un refugio seguro que influye de forma directa en su desarrollo y autoestima, no se trata solo de alguien que ayuda con los gastos, sino de un coequipero activo que enseña con el ejemplo y acompaña en cada paso del crecimiento, hasta cuando Dios se lo permita. Hoy en día, ser padre va mucho más allá del rol tradicional de proveedor; la ciencia demuestra que un papá que se involucra en tareas como cambiar pañales, hacer la comida o ayudar con la tarea crea un vínculo indestructible con sus hijos; este lazo temprano le da al hijo una base sólida y feliz para enfrentar toda su vida adulta.
La sociedad moderna y las redes sociales, nos bombardean de mensajes sobre cómo vivir la libertad al máximo; qué maravilloso sería usar toda esa inversión publicitaria, en esta sociedad que busca vendernos bienes superfluos y pasajeros, felicidad de fotonovela en que sepamos usar la libertad como se debe, esto es alinear la voluntad a fines buenos, los más altos, los que Dios nos enseña; gracias a esta nueva subcultura, tenemos superávit de personas egoístas, envidiosas, menos comprometidas con los demás, familias no solo rotas sino destrozadas, y una sociedad que se hunde en la pobreza y la infelicidad sin que entendamos por qué está pasando todo esto y porque el mundo está así.
Muchas veces las parejas se casan sin saber qué es realmente el matrimonio y lo que implica, esto, unido a la cultura del placer, lo material y la poca capacidad de compromiso. Cada vez hay más hijos criados en hogares monoparentales, en los que un solo progenitor es el responsable de la crianza de los hijos o con la ausencia total del padre, o familias donde el papá y la mamá se han vuelto a casar. Así, ‘los míos, los tuyos y los nuestros’ se constituye en lo normal; y el crecer en un hogar lleno de amor parece ser la excepción.
El ser un buen padre va de la mano con el compromiso del hombre en el hogar y por lo tanto como esposo, podrán creer que son excelentes padres todos aquellos que priorizan a sus hijos los fines de semana a estar con la nueva enamorada o que les pagan la mejor ropa de marca, el último celular, el mejor colegio, o universidad, ser buen padre implica no sólo darle tiempo a los hijos, cubrir sus necesidades materiales y conversar con ellos sobre sus problemas, implica ser una autoridad para ellos. ¿Qué es ser una autoridad? no es ser un experto en técnicas para dar órdenes y que todos hagan lo que yo quiero, es que tus hijos te respeten y te amen porque realmente eres un ejemplo de integridad y virtudes, y esto incluye errores y caídas, para ser admirados e imitados por los hijos, los papás no necesitan ser perfectos, basta con que no se conformen con el nivel alcanzado y que luchen cada día por ser un poco mejores en los diferentes aspectos de la vida.
¿Cómo le enseño a un hijo que sea virtuoso si no es con el ejemplo? Y qué mejor escuela que el hogar y la familia; nada de esto funciona si es que el marco principal de la vida no está basado en el amor y el respeto. La relación padre-hijo es esencial, se necesitan mutuamente. El rol del papá en la crianza de los hijos es sumamente importante, no se trata de ‘ayudar’ a la mamá, sino involucrarse porque es una responsabilidad equitativa, educar con amor, dedicación y paciencia. El papel de un padre es uno de los más importantes en el mundo; un padre es el primer héroe de su hijo y una pieza clave para construir un mundo mejor.
Siempre para el hijo, el papá será el primer modelo, es el espejo donde su hijo se mira para aprender a ser fuerte y justo, es el refugio seguro, el abrazo de un padre es el lugar donde el miedo desaparece por completo. Para la sociedad, un papá es un educador el que entrega a la sociedad un ciudadano honesto, respetuoso y trabajador; es un maestro de valores, quien enseña con el ejemplo que el respeto y la responsabilidad se construye una sociedad sana.








