“Las barras no son solo fútbol, también son organización social, trabajo comunitario y participación ciudadana. Pretender que todo eso quede al margen de una elección presidencial también es una forma de tomar partido”, afirman quienes respaldan al candidato del Pacto Histórico.
‘‘El 11 de junio se inaugura el campeonato mundial de fútbol en donde la selección colombiana participará con otros 48 equipos en ese evento deportivo, y doce días después, se realizará la segunda vuelta de la elecciones presidenciales en donde está en juego el futuro de Colombia y sus territorios con dos visiones, sendas propuesta en términos de Programa de Gobierno con estrategias y programas bien diferenciados, como ya lo planteamos en dos artículos ‘Los programas de Gobierno presidenciales’ y ‘El voto útil para la primera vuelta’, publicados en Diario del Norte el 18 y 29 de mayo de 2026. No sabemos con exactitud hasta dónde incidieron en el resultado final de las votaciones del domingo 31 de mayo.
Lo que sí queda claro es que definirán el próximo presidente de la República 2026-2030, en principio, las y los jóvenes, las mujeres, el voto del centro y clase media, los indecisos, y de alguna manera, el voto útil.
Dentro del potencial grupo de jóvenes, se encuentran los que están estudiando en los diversos niveles de escolaridad, pero particularmente, los 954 mil estudiantes beneficiados con la gratuidad de sus estudios superiores y el presupuesto de 88 billones, el más alto de la historia del sector educación. Matrícula 0 pesos, es un tributo al 8 y 9 de junio, días de los estudiantes caídos en Colombia. En el Programa de Gobierno Acuerdo por la Vida (El poder de la verdad) que lidera Iván Cepeda se propone ampliar la cobertura de este programa estratégico para profundizar las transformaciones en esa franja poblacional de jóvenes.
Convergiendo con el Pacto Histórico, independiente de cualquier ideología, desde España, llega la voz autorizada de Papa León XIV dirigida a los jóvenes para ‘cambiar la historia’, también les pidió convertirse en ‘protagonista del cambio’, a ser ‘chispa de una humanidad nueva’ frente a la ‘violencia de la guerra’.
De otra parte, los puntos clave del Plan de Gobierno de Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta son: Plan Colombia II, reducción del Estado en un 40% y 7 megacárceles. Como se puede inferir, este programa bandera, en el mejor de los casos, se reducirá en por lo menos la mitad sustrayendo el futuro y oportunidades a la población juvenil.
A nivel de América Latina, el Gran Caribe y el mundo, también está en juego el tercer domingo de junio, que se entregue o se defienda la soberanía nacional y la autodeterminación del pueblo colombiano. Cepeda Castro defiende, propone y reclama la libre determinación de Colombia, aspirando a formar un triángulo progresista con México y Brasil, formulando una política exterior de paz, autónoma y solidaria con los migrantes. Por su parte, el candidato Abelardo De la Espriella hizo posible la inadmisible injerencia de Donald Trump en Colombia como lo editorializa El Espectador
No sorprende esta posición si en otro momento dijo “Sí a una constituyente y críticas a Donald Trump: las contradicciones entre el Abelardo columnista y el Abelardo candidato. En el colmo de la paranoia, para estigmatizar a los jóvenes, Salud Hernández-Mora de la Revista Semana, anuncia ‘Preparan un estallido social si gana Abelardo. Y ya están metiendo miedo. Ni siquiera respetaron el bus de la Selección. Petro es el máximo responsable’.
Mejor posición asumió Ana Lucía Pineda, esposa del candidato Abelardo de la Espriella, hace unos días cuando le preguntaron qué pasaría con la pareja en caso de perder las elecciones, y ella respondió con la mayor naturalidad: “Si perdemos, no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta. Vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país. Si queremos vamos a Colombia, si no, no”.
Mejor posición asumió Ana Lucía Pineda, esposa del candidato Abelardo de la Espriella, hace unos días cuando le preguntaron qué pasaría con la pareja en caso de perder las elecciones, y ella respondió con la mayor naturalidad: “Si perdemos, no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta. Vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país. Si queremos vamos a Colombia, si no, no”.








