Por Helmuth Alejandro David Acosta
hadavid1@hotmail.com
Después de tantos años de no realizar la famosa ‘Parranda Blanca’, desde el año 2022 y por 2 años consecutivos se ha desarrollado con mucho éxito la ‘Parranda Blanca Nueva Generación’ y en la versión 2022 se realizó un homenaje a los fundadores de La Parranda Blanca, donde se logró que todos los que asistieron y cada uno de los invitados salieran felices. De igual forma en la versión de 2023, se rindió un sencillo pero sentido homenaje a un ser humano inigualable, hijo de Villanueva, cómo lo fue el señor Pompilio Morillo, reconocido por todas sus obras de servicio que dejó en el corazón de todos nosotros, obras que serán inolvidables, realizadas con el único interés de ayudar a quien lo necesitara.
Lo descrito en los párrafos anteriores, va en contravía de lo publicado por el ilustre exalcalde de Villanueva, Dr. Jorge Juan Orozco Sánchez, el pasado 27 de marzo de 2024 en el importante medio del Diario del Norte, en donde menciona que: “Hasta hoy ninguna generación de villanueveros, ha logrado organizar este legado como debe ser, valdría la pena rescatarla”, desconociendo de tajo los esfuerzos que se han realizado estos dos últimos años, aunque extraña su desconocimiento ya que ha sido invitado a cada versión, no contando con su asistencia.
Ahora bien, ¿Y cómo debe ser?, hay que tener en cuenta que los tiempos cambian y en Villanueva hay una nueva generación de personas de bien, profesionales, trabajadores que desearon asistir a La Parranda Blanca Nueva Generación, para disfrutar de un espacio de esparcimiento, de compartir con las amistades y de pasar un rato agradable con gente agradable. Las reglas siguieron siendo las mismas, todos los invitados debían asistir vestidos estrictamente de blanco, pagar una cuota y llevar una botella de licor, siempre queriendo hacer las cosas de la mejor manera y reconociendo que se tuvieron fallas, pero con la firme intención de aplicar los correctivos. Entonces, ¡sí hay!, una generación que se atrevió a soñar con revivir esta hermosa tradición y que por dos años ha realizado el evento, lo cual por nada en el mundo se puede desconocer.
Y claro que se hicieron los contactos con los hijos herederos de los compadres, para que hicieran parte de esta celebración, indicándose por parte de ellos, en la mayoría de los casos, colaborar desde donde sus ocupaciones lo permitieran. Con esto se debe informar que al día de hoy, se cuenta con certificado de existencia y representación legal en la Cámara de Comercio de La Guajira del 7 de diciembre de 2023, inscrita como Entidad sin ánimo de lucro con el título de Fundación Parranda Blanca Nueva Generación, con el firme propósito de ir más allá, adelantando actividades culturales definidas por la Ley 397 de 1997 y aquellas de promoción y desarrollo de la actividad cultural, contemplando la creación y sostenimiento de museos encaminados a mostrar el origen y la historia del folclor vallenato, escuelas de formación de intérpretes de la música vallenata, concursos y eventos que buscan promocionar y difundir la música vallenata e incentivar a los artistas en sus creaciones musicales, y por supuesto, organizar y realizar la celebración del evento tradicional de fin de año: La Parranda Blanca.
Una vez inscritos en la Cámara de Comercio, se adelantaron gestiones ante el Fondo Mixto, la Gobernación de La Guajira y a nivel nacional ante Sayco, entidad que ya se había comprometido en realizar un aporte para la próxima versión y de paso que el homenajeado fuera el maestro Rafael Manjarrez… quietos no nos habíamos quedado.
Esta labor, como se decía anteriormente, ha dejado gratos beneficios, no solo sociales, sino también económicos, ya que de una u otra manera se generó trabajo, a los meseros, a las personas de la sillas y mesas, a las personas que hacen la cena ofrecida, de las personas que conforman los grupos, bandas musicales e invitados especiales al escenario, las personas que hacen la decoración para que todo sea agradable para todos los invitados, el transporte a moto taxis, etc.
Pero esta decisión de revivir y desenterrar la celebración de La Parranda Blanca, al perecer ha generado incomodidades en personas a quienes se les pidió su colaboración, asesoría y ayuda, pero a cambio se recibieron criticas destructivas como las del Dr. Hernán Baquero, Dr. José Calixto Quintero, entre otros y el desconocimiento de los esfuerzos realizados, según lo plasmado por el Dr. Jorge Juan Orozco, aunado a los comentarios que se han venido realizando en las redes sociales, donde otros eventos se han querido apropiar del sello Parranda Blanca y más aún, afirmaciones como la del señor Luis Alfonso Colmenares, indicando que dicha parranda se ha querido renacer sin el espíritu necesario, sin villanueverismo y con ánimo de lucro, ¿de dónde habrá sacado semejante afirmación?, de pronto de su gran imaginación, ¡por favor! si más bien ha tocado poner recursos de nuestros bolsillos, para pago de anticipos y otros temas, pero con la plena certeza de que todo lo recaudado fue invertido en la celebración; cual espíritu se requiere?, si los invitados asistentes se gozaron a decir no más la parranda y cuál es el villanueverismo necesario, si los asistentes más comprometidos con eso, no podían estar?.
Por esta situación, de manera sana y no queriendo generar más resquemores, nos hemos visto obligados a hacernos a un lado e iniciar los trámites de disolución y liquidación de la Fundación, para que otras personas intenten hacer lo que por 16 años no se hizo, revivir la Parranda Blanca. Fue un sueño corto pero sustancioso, por los buenos comentarios recibidos, por las felicitaciones, por el apoyo moral que hicieron importantes personajes como Israel Romero, Rosendo Romero, Gustavo Bula uno de los creadores de la Parranda Blanca, no en vano la primera versión se hizo en el patio de su casa, Isaac León Durán, en fin… pero no queriendo más desnaturalizar el objetivo de la Parranda Blanca, que no es otro que el de estrechar los lazos de amistad, es que se ha tomado esta decisión.
A pesar de la difícil decisión, creemos que con nuestra iniciativa se han avivado las ganas de por lo menos lanzar propuestas, como la de la Dra. Yadira Mendoza, en el sentido de que la celebración de La Parranda Blanca sea una actividad que se le deba entregar por ejemplo a la Fundación Cuna de Acordeones, pero formalizada por un acuerdo municipal como patrimonio cultural o que sea una franquicia que pudiera estar en manos de los expresidentes en alianza con la Fundación Festival, para que no pierda su categoría y su valor cultural. De eso se trata, de proponer y bienvenidas sean las que vengan a favor de este loable propósito, aunque hay que decir que a la Dra. Yadira le tocamos la puerta para lograr un apoyo de la Fundación Cuna de Acordeones y no pudimos obtener nada.
Fuimos valientes en atrevernos a esta odisea, pero el apoyo debía ser unánime para que este evento hubiera trascendido, pero así son las cosas en nuestro pueblo, malo porque haces y malo porque no haces.
Finalmente agradecer a Dios y al pueblo villanuevero, por permitirnos llevarle por dos años, la celebración de La Parranda Blanca, a los que asistieron y a los que colaboraron, a la Junta Directiva que se conformó.







