Durante la ocupación realista de Riohacha, el progenitor de Padilla, ‘Maestro Andrés’, fue cargado de cadenas, humillado y conducido a Cartagena, donde se le mantuvo encerrado en la cárcel principal por el “delito” de ser padre del valiente marinero riohachero.
Hacia mediados de marzo la Armada Patriota ancló en la Punta de la Vela, dos leguas al nordeste de Riohacha. Su misión: atacar las fuerzas hispanas que con sus 2.000 soldados hacían casi inexpugnable esta región.
El docente, escritor e historiador Don Helión Pinedo Ríos, en la ‘Biografía de José Prudencio Padilla’, manifestó sobre el particular que, el 13 de mayo, víspera de milagro de la Virgen de los Remedios, quien defendió a Riohacha del furioso e impetuoso mar que amenazaba destruirla, se celebraba una cumbiamba en la Calle Ancha, debajo de un ceibo frondoso, el pueblo se divertía a pierna suelta, pues era víspera de fiestas. Había murgas, joropos y cumbiambas por doquier y en una de estas que se desarrollaba en casa de los familiares de Tomasa Soto, en la Calle Ancha, entraron Padilla y su compañero.
El marino se metió al ruedo cortejando una mulata y puyaba al estilo viejo, con su vela en mano. Una señora de edad que se divertía viendo bailar, dijo: ¡Caramba! Si el negro José Prudencio estuviera en Riohacha, yo diría que ese que va bailando allí con esa negra, era él. El compañero se acercó y le musitó al oído. “General, lo han conocido” y enseguida salieron. Pasó por su casa y le informó a su hermana Magdalena que atacaría a Riohacha y que se protegiera que en cualquier momento enfrentaba a los españoles. Una señora vecina que se encontraba en la casa en esos momentos, expresó: ¡regresó el negro José Prudencio, pero ha vuelto loco! Padilla no le hizo caso y se perdió en la oscura noche del inicio de ese 14 de mayo de 1820.
El 25 de mayo de 1820 el coronel realista Vicente Sánchez Lima al frente de 2.000 hombres (concentrados en la ciénaga), acamparon o vivaquearon (permanecer las tropas al raso durante un tiempo), a las fuerzas republicanas…¡Cuán equivocados estaban!, porque en vista de los fracasados intentos de los patriotas por romper las filas enemigas, tras 4 horas de enfrentamiento, aconsejó Padilla, como conocedor del terreno por su condición de riohachero, atacarlas, precisamente por el lado de las Sabanas del Patrón. Con tres compañías de infantería, una de caballería y 200 lanceros, quienes se infiltraron por la retaguardia pulverizando las defensas contrarias y acabando en menos de una hora con el ejército hispano., con retirada realista hacía Santa Marta. En esta acción se destacó como feroz combatiente el hermano de Padilla, José Antonio (Continua mañana).







