Hablar de la ventana marroncita es referirse a un icono que sirvió para que Diomedes Dionisio Díaz Maestre, ‘El Cacique de La Junta’, se inspirara y pudiera componer varias canciones a la mujer que le movía el piso, que lo trasnochaba, o sea, Patricia Isabel Acosta Solano, su amor eterno.
Cuando llegaba a La Junta formaba la parranda con sus amigos de siempre: Luis Alfredo Sierra, Rubén Darío Araújo, ‘Kate’ Martínez y ‘Piyayo’. En ese entonces él estaba haciendo sus pininos como cantante y compositor del vallenato.
Es así como nace la historia de ‘La ventana marroncita’, cuando Diomedes hacía sus primeros inicios en la música. En esa época se enamora de Patricia, una joven esbelta, preciosa, buena moza y elegante; una de las mujeres más lindas de la región Caribe y de La Junta. De ese enamoramiento surge la composición ‘Tres canciones’, grabada por ‘El Cacique’ con Alberto López en 1977, en el álbum ‘Tres canciones’.
Estuve dialogando con el maestro de la composición vallenata. Roberto Calderón Cujía, y le pregunté qué significaba ‘La ventana marroncita’ para él, y respondió que “es una canción emblemática. Es un testigo mudo de unos amores que simbolizaron una relación romántica y conflictiva entre ‘El Cacique de La Junta’ y Patricia. Nosotros cuando iniciamos la amistad con Diomedes, lo visitábamos en su finca en ‘Carrizal’. Allí vivía con sus padres, el señor Rafael María Díaz y la señora Elvira Maestre. Llegábamos en compañía de los amigos Álvaro Carrillo, Hernán Ariza y ‘Pático’ Gámez. Todos esos amigos que nos hicieron crecer en la música”.
Agregó que “nosotros fuimos protagonistas de todo ese episodio de los amores de Diomedes y Patricia. Cuando sale la canción al mundo musical es todo un éxito rotundo. Lo primero que surge es la admiración por Diomedes, de ver la forma magistral como expuso, de ver la forma como compuso letra a letra, como fue describiendo unos amores tan perfectos, de la forma como él le ruega a Patricia”.
Calderón remarcó que “hoy en día La Ventana Marroncita es un símbolo que por la fuerza de la canción y de los amores de ambos, mira tú cómo se ha convertido en un episodio de correrías de las personas para ir a visitar ese emblema, ese símbolo musical que se representa con una ventanita marroncita ubicada en La Junta, exactamente en la casa de los padres de Patricia, el señor Pedro Ángel Acosta y la señora Alicia Solano. ¿Quién iba a imaginarse que ese chispazo emocional de Diomedes Diaz, que esa inspiración natural del ‘Cacique’, al mencionar su ventana marroncita y hablar de los compositores Sergio Moya Molina y Máximo Movil le iba a significar a la historia de La Junta un centro turístico permanente, tan solo por ir a ver La Ventana Marroncita?
Concluye el compositor Roberto Calderón que la ventana marroncita yo la comparo como cuando el libertador Simón Bolívar pasaba por algún sitio donde se encuentran piedras y aparece una leyenda que dice: ‘Por aquí pasó el libertador Simón Bolívar’. Eso también es efectivo, por aquí pasó Diomedes Diaz y entonó una canción en esta ventana marroncita, y se convirtió en una romería permanente de turistas que van a admirar el talento de Diomedes Díaz. Esta ‘Ventana Marroncita’ es el testigo mudo de los amores de Diomedes Díaz y Patricia Acosta”.








