Un dato importante de la sexta versión, bajo la presidencia del médico Rafael Augusto Daza, en el año 1984, fue el concurso de la canción inédita, cuando el inolvidable Hernando Marín Lacouture, presentó su famosa canción ‘Villanueva mía’, canción esta que hizo ha pedido de su compadre y amigo, el folclorista Juan Carlos Mendoza, el popular ‘Cao’; resulta que en plena presentación, al afamado compositor, se le olvidó una estrofa y el jurado no permitió su repetición, y la canción favorita, no fue la ganadora. Pero como la historia premia las gestas, la canción ‘Villanueva mía’, más tarde se convirtió en el himno folclórico de Villanueva y de su festival.
Séptima versión: Año 1.985, bajo la presidencia del folclorista Carlos Alberto “Beto” Barros Mattos, se dio un festival de mayor integración y proyección; ya el Cuna tomaba sentido de grandeza y ‘Beto’ Barros dejó una estela de grandeza y señorío y un superávit en las arcas del Festival.
Octava versión: Corría el año 1986, y el compositor Daniel Celedón Orsini, como presidente, le dio proyección internacional a la gesta folclórica y fue así como trajo de Puerto Rico a Wilfrido Vargas y al Binomio de Oro, que estaba en su pleno esplendor; Daniel, también le hizo un reconocimiento en efectivo a juglares de la talla de Pedro Romero, Carlos Quintero, Antonio Verdecia, entre otros. Con Daniel, Villanueva quedó en su sitial de relevancia en el ámbito cultural.
Novena versión: Asume la Presidencia el exmagistrado José Calixto Quintero Corrales, en el año 1987, quien implementó, por primera vez, la categoría profesional en el concurso de acordeón. En esta versión se presentó el pugilato entre los Compadres y los Contras, estos últimos tenían grandes diferencias con los folcloristas reconocidos, en el manejo del Festival, pero José Calixto calló las voces disonantes y al Festival lo dejó con un perfil, en un sitial preponderante. El primer ganador profesional fue Alberto Rada. De este pugilato quedó para la historia un saludo del inmortal ‘Poncho’ Cotes Jr., que todos lo conocen.
Décima versión: Transcurre el año 1988, el médico y exsenador, Fermín Ovalle Isaza asume la Presidencia y de la mano de su hermana Cinthya Ovalle Isaza, proyecta el Festival a nivel regional, publicitado de una manera sin igual; en esta versión, recibió la colaboración especial de La Corporación Amigos de La Guajira, con sede en Barranquilla, donde el suscrito fungía como director ejecutivo. Fermín, un hombre sencillo, amable, que con su tesón y constancia subió un peldaño más de la escalinata folclórica de nuestro Festival. En esta versión continuaba el pugilato entre los Compadres y los Contras, pero ello no fue óbice para que el Cuna saliera victorioso; fue coronado rey, Orangel “El Pangue” Maestre, quien ya venía de ser triunfador en el Festival Vallenato.
Onceava versión: Asume la Presidencia el exparlamentario Rodrigo Daza Cárdenas en el año 1989, en esta versión el turismo tomó una relevancia y gracias a ello, los visitantes de la sabana, de Bogotá y de Venezuela llegaron a montones; en la Presidencia de Daza Cárdenas se patentaron las verdaderas raíces musicales de esta tierra; fue coronado rey, Jesualdo Bolaño.
Doceava versión: El año 1990 fue muy caluroso, lleno de contrastes y de fricciones entre los Compadres y los Contras; el médico Jorge Juan Orozco era el candidato de los Contras y el folclorista José “Kaskita” Mazenet era el candidato de los Compadres. Gracias a una mediación del folclorista ‘Cao’ Mendoza, se logró que el exfiscal José “Kaskita” Mazenet asumiera la Presidencia y colocara al Cuna en la cima de la popularidad y del jolgorio; fue coronado rey, Gabriel “Chiche” Maestre, quién derrotó en franca lid a Norberto Romero Ospino, quien fue el primer villanuevero que grabó en los acetatos.
Veintiuna y veintidosava versión: 1999 y año 2000, le corresponde el turno en la Presidencia al arquitecto Jaime Plata Suárez, quien envió a Colombia y el mundo un mensaje de paz y amor, en medio de los conflictos y los momentos difíciles que atravesaba nuestra patria, y por ende, nuestro pueblo; con su eslogan ‘Con la paz de la mano hacia el nuevo milenio’, se hizo un buen Festival y contó con el apoyo del Ministerio de la Cultura, del sector público y del sector privado. Se editó la revista del Festival y Jaime Plata Suárez dejó una buena imagen entre los amantes del folclor. En el año 1999 fue coronado como rey Harold Rivera, y en el año 2000 el rey fue Almes Granados.








