Los títulos llegarán, de eso estoy seguro, nuestros 26 guerreros dejaron todo en la cancha, con un director de orquesta que, aunque argentino, está muy comprometido con nuestra causa, hay que entender que todos somos seres humanos y nos podemos equivocar y tanto jugadores como el mismísimo DT, no están exentos de ello.
Lo que pude percibir de este periplo deportivo fue que un puñado de personas con una camiseta puesta que simboliza nuestra bandera y un escudo con sed de victoria y anhelos de triunfo dejaron hasta la última gota de sudor en la cancha, hubo sangre en la arena y no fue del torero como manifiesta la canción pues esa sangre fue representada por cada una de nuestras lágrimas, ellos y nosotros, más de 50 millones de colombianos lo lloramos, desde el más joven hasta el más adulto, mi hijo, yo mismo, mis padres y mis mayores así lo padecimos en carne propia.
Pese a toda la tristeza que emana de la derrota, las alegrías afloran en la enseñanza, es que, si no aprendemos sobre la pérdida, no vamos a sentir jamás la grandeza de nuestros triunfos, es bien conocido que lo que viene fácil, fácil también se irá…. No nos enfrentábamos a cualquiera, tal vez nosotros con un mejor fútbol en el torneo, más vistoso, más bonito, cual tic tac brasilero del 70, además del mejor jugador del certamen, pero ellos, si, los argentinos con una interminable historia en su haber, más lo actual de la misma, siendo bicampeones de América, sin olvidar su tricampeonato mundial, Argentina 70, México 86, Qatar 2022, eso no se obtiene de un día para otro, ni se compra en la tienda de la esquina y nosotros aunque con todos los sueños en aquella gran final y la camiseta henchida de orgullo patrio, al finalizar el tiempo estipulado, no pudimos, aunque lo intentamos y lo merecimos, pero no pudimos, el rival también lo mereció para ser muy sincero y al pitazo final, ellos se quedaron con el triunfo.
Hoy estoy más orgulloso que nunca de ser colombiano, los nuestros demostraron que si se puede, pero aún más importante, si se podrá, nuestra verdadera generación dorada, combinada con experiencia de calidad es gigante ante cualquier rival, ya no nos arrugamos y esa ‘garra’ que pedíamos o exigíamos por fin se consiguió. esa misma garra que a lo mejor nos hizo falta en la generación de oro del 94, ‘El Pibe’, Higuita, ‘Tino’ y compañía, adolecían de ella en instancias finales o decisivas, lo cual nos costó mucho, aparte de que aún éramos una banda de puros criollos con tan poco bagaje internacional. Luego la siguiente generación dorada del 2014 con James, Cuadrado, Ospina, ’Teo’ y compañía tan ‘calidosa’ como esta, con la gran figura de ese mundial en Brasil, goleador y revelación, con el juego más bonito, incluso por encima de los locales y pentacampeones del mundo, pero tampoco lograba ser la selección de ensueño que queríamos y la falta de experiencia y juventud nos pasó factura.
Hoy podemos decir que tenemos una generación nuevamente de oro puro, que combina la experiencia con la calidad del joven que ya ha pisado grandes esferas internacionales, ya no le tenemos miedo a nadie, ahora contra cualquiera nos vamos a enfrentar de tú a tú, pero así como ganaremos mucho, también perderemos. En los triunfos como en las derrotas está la clave de la vida …..Hay que sentir el amargo de la derrota para disfrutar del dulce sabor de la victoria …..Argentina, Brasil, Alemania, Francia y cuántos más que son gigantes, así lo saben, Nosotros lo estamos aprendiendo …..gracias, gracias, MI Selección Colombia – FCFSeleccionCol.








