“Nadie ha superado a Héctor, nadie ha tenido el talento del difunto trovador”. Al cumplirse 43 años de la dolorosa ausencia de Héctor Zuleta se puede decir que cada vez tienen más vigencia las palabras de Juan Segundo Lagos cuando escribió la parte preliminarmente transcrita de la canción ‘El difunto Trovador’ que ‘Poncho’ y Emiliano incluyeron en 1992 en su trabajo discográfico titulado ‘El Zuletazo’, no dudamos en decir que definitivamente los irremplazables sí existen, Héctor es uno de ellos, su digitación virtuosa, picada rápida e ingeniosa no ha podido ser igualada, él todo lo hizo de prisa como si hubiera sabido de antemano que su vida terrenal sería corta, era al partir el mejor acordeonero de su generación, todas las agrupaciones le estaban grabando sus canciones, con su compañero de fórmula el gran Adanies Díaz, vivían un momento musical esplendoroso, y su obra musical estuvo marcada siempre por la pena de amor y por la tragedia.
Fue ese muchacho un prodigio porque lo que hizo apenas en 21 años de vida muchos no lo han podido hacer en 50 y más, tres trabajos musicales antológicos, su música se escucha en la actualidad como si todavía estuviera vivo, sin payola, sin planes de medios, sin promotores, solo por la preferencia del público que no deja de lamentar su temprana partida.
Este muchacho prodigio fue una de las víctimas de lo que alguna vez nosotros analizamos en este espacio respecto de las tragedias que en los años terminados en dos, que han estremecido la música más importante de Colombia, recordamos los casos de Freddy Molina, Héctor Zuleta, Ender Alvarado y Rafael Orozco. Han sido muertes que han tenido y van a seguir teniendo unos efectos demoledores para la buena música vallenata, sus consecuencias han sido demoledoras porque con Freddy Molina se fue un estilo y se truncó una carrera de compositor promisoria y fulgurante, con la partida del menor de los hijos de Carmen y Emiliano se perdió esa dulce competencia que se estaba desplegando entre quienes deleitaban al público para ver quién era el mejor digitador, ahora se toca como sea y con una sola mano, y con Rafael Orozco el vallenato terminó perdiendo el caché, la disciplina y mucho decoro.
En crónica de hace algún tiempo recordábamos cómo se fue con Freddy, su habilidad natural para entrelazar con rima y con delicada melodía la letra lírica con la filosofía y lo pueblerino, así quedó demostrado en ‘Tiempos de las cometas’ cuando dice: “Tal vez dirán que soy hombre confundido, pensando en cosas que de ser no dejarán, excusen si necio he sido con este reflexionar, si luego pienso yo existo dijo Descartes al pensar”, cuando falleció tenía 27 años de edad el 14 de octubre de 1972.
El año 1982 comenzó con muy buenos augurios para el vallenato, los hermanos Zuleta habían sometido a consideración del público una producción musical majestuosa para carnavales, ‘Por ella’, todas sus canciones pegaron pero no pudieron invisibilizar lo que los muchachos estaban haciendo, el público gozaba del vertiginoso ascenso y penetración en el gusto de toda la gente de dos agrupaciones que se codeaban en fama y aceptación con los grandes del momento, ‘Los sensacionales’ Héctor Zuleta y Adanies Díaz y ‘Los sorprendentes’ con Ender Alvarado y ‘Toby’ Murgas, repartían sopa y seco en los grandes escenarios de la industria del espectáculo, era majestuoso, y desde la sombra Lenin Bueno empujaba, los promocionaba y los guiaba en su organización y producciones. ‘Toby’ y Ender disfrutaban las mieles del triunfo de sus dos producciones que posicionaron éxitos con vocación de permanencia como sucedió con sus colegas, ‘La Bogotana’, ‘Quiero’ y ‘Campesina Ibaguereña’ las cantaban viejos y jóvenes por todas partes, pero no sabía Ender que tenía una cita con la Parca que por estar en el lugar equivocado fue asesinado el 17 de mayo de 1982 a sus 27 años. Con su sepelio se fue también su agrupación, sus efectos fueron desbastadores, nadie estaba preparado para el desastre.
En aquel año el canto de Adanies se escuchaba por todas partes, la fanaticada de la nota picada, de Héctor en el Acordeón, se deleitaba con sus arpegios briosos y sus larguísimos interludios, así como de su picardía al componer las canciones como ‘Volverás’, con acentuado machismo propio de la rebeldía de su juventud en la cual parecía sacarse el clavo y al mismo tiempo haciendo un despliegue de notas y asertos campechanos, como cuando dijo así : “Tu novio está muy contento porque sabe que eres buena, pero va a pasar una pena cuando vuelvas a tu puesto, como tu llegaste sola, sola tienes que volver, llorando lo van a ver cuando vea que lo abandonas quien se viste de lo ajeno lo desvisten en lo bueno, quien da pan a perro ajeno pierde el pan y pierde al perro”, era un juego de palabras perfecto, confeccionado con una melodía alegre, profunda y cadenciosa que lo hacía diferente, sin pensar jamás lo que sucedería el 8 de agosto, el infortunio se lo llevó para siempre a los veintiún años cumplidos, con toda la fama del mundo y toda una vida por delante, allí terminó todo, Adanies nunca pudo superar ese golpe, intentó reiniciar su actividad musical, hizo algunas presentaciones pero la ausencia del amigo fue desbastadora para él. Partió de este mundo el 9 de febrero de 1983. Ahí terminó lo que quedaba de ‘Los sensacionales’.
Habíamos dicho, y hoy lo reiteramos, que la fresa negra de este postre fatal fue el 11 de junio de 1992. Acabaron con la vida de Rafael Orozco. Se fue en su mejor momento y con su partida la música vallenata perdió presentación en el escenario, se la tomó la informalidad, él le dio caché y con él eso se acabó. Se acabó el respeto, la mayoría de las agrupaciones se desordenaron y ya no hay buenos referentes sobre la tarima. ‘Rafa’ le hace una falta inmensa al vallenato, no solo era respetuoso y respetado sino que lo escuchaban, se hacía escuchar y tenía una inmensa aceptación como artista y como persona. La verdad que todo lo dijo ‘Poncho’ Cotes en su canción que en 1993 Los Zuleta incluyeron en ‘Mañanitas de Invierno’. “Un ángel más en el cielo” “Si que hace falta su voz, para cantarle al amor, para cantarle al ensueño, no sé lo que te pasó, porque con tu decisión, dejaste un pueblo dolido, has podido volver cantante a San Pedro para dejar al pobre ‘Rafa’ Tranquilo”.
¡¡Definitivamente los irremplazables si existen!!








