Finalmente y gracias a la generosidad de las almas buenas que tenemos en nuestra región será realidad el sueño acariciado durante veinte años de volver a tener entre nosotros al artista más admirado por la gente de Monguí, ‘Beto’ Zabaleta.
Evidentemente ‘El cantor triunfante’, ‘El cantante de las mujeres’, ‘El Todoterreno del vallenato’ como le dicen sus seguidores, estará con nosotros y no podía ser en otro momento, ni en otro lugar, ni otro el motivo. Será durante la celebración del Festival del Dulce de Leche, la fiesta más grande de los pueblos del sur de Riohacha. El reconocimiento se le hará antes de su presentación en el escenario a las 10:30 de la noche del 21 de diciembre próximo.
Esa noche que sin duda será grata al recuerdo, no será una fecha cualquiera, vamos a dar cima y altura a unas efemérides imposibles de olvidar, y es que se cumplirán el 24 de diciembre 49 años desde aquella noche maravillosa y de Natividad cuando ‘Beto’, un cantante poco conocido aún, hizo su presentación en la ‘kz Dulce de Leche’ acompañado del acordeón de Emilio Oviedo.
Lo que vino después entre ‘Beto’ y Monguí desde aquella presentación, de la cual conservó algunos audios, fue un amor a primera vista, una relación afectuosa y una lealtad de los monguieros a su admirado artista hasta convertirlo en el preferido por todos.
Conscientes de las circunstancias que hemos comentado y siendo el epónimo hijo de El Molino el cantante que más veces ha participado en las galas del festival, la Fundación Festival del Dulce de Leche por unanimidad aprobó declararlo hijo adoptivo de Monguí y colocar su vida y su obra musical como ejemplo para las actuales y las futuras generaciones. No hay discusión, es justo, merecido y a la medida. Nadie merece por bonito. Los homenajes merecidos se hacen en vida y no después de la muerte a la memoria.
Este festival lo hacemos con limitados recursos, sin ánimo de lucro, para integrar y acercar nuestros pueblos, para exaltar nuestros dulces y a las manos laboriosas de las mujeres de nuevas y viejas generaciones que los preparan, igual se harán reconocimientos a la comparta ‘Endulzando el Carnaval’ por su frenética actividad folclórica y cultural, visibilizando el buen nombre de Monguí y de sus dulces como producto emblemático, y de la inteligencia de quienes en nuestro pueblo han nacido. Y a propósito, recibirá distinción Silvana Acosta Ávila, una monguiera de mente brillante y trayectoria impecable que se desempeña como piloto comercial de la Compañía Avianca.
La gran fiesta comenzará con el despertar del pueblo, con la alborada en la madrugada, y de inmediato comenzarán las actividades deportivas y culturales con sus partidos de fútbol, homenaje a los futbolistas fallecidos, recreación de tradiciones, los bailes típicos, y terminará con la coronación de la Reina, los reconocimientos y el gran concierto a título de la tapa de la cajeta.
Gracias a Dios se han realizado 22 ediciones sin ninguna novedad, sigue siendo el nuestro un lugar seguro, pacífico, de gente culta, respetuosa y cálida en la atención a los visitantes. Por eso la gente asiste y nosotros los atendemos como Dios manda.
Hoy recordamos especialmente aquella vez cuando ‘Beto’ y Oviedo pisaron nuestra tierra sagrada y ‘amenizaron’ los bailes durante dos noches consecutivas, 24 y 25 de diciembre de 1976. Iniciaban su presentación a las 9:30 de la noche y terminaban las 3:00 de la mañana, tocaban entonces tres larguísimas tandas y con ñapa, no como sucede ahora que medio cantan una tandita, la mitad del tiempo se pierde mandando indirectas a sus colegas, otro tiempo se pierde saludando a los famosos del momento y después brincan un rato, cantan o gritan tres canciones de corcovear, llenan la tarima de humo y chispitas y se van.
Para completar, a diferencia de lo que sucedía antes que los músicos llegaban temprano, los de moda llegan presurosos, cuando ya la concurrencia tiene los ojos más pesados que frijoles de noche por el sueño.
El alojamiento para Zabaleta y Oviedo se les acondicionó en ‘El local viejo’, la escuela grande donde cursé varios de mis primeros años de primaria. Estaban comenzando a dar palo con su LP ‘Recordaciones’, el primer álbum de su catálogo juntos, fue la primera vez que se presentaron en la zona rural de Riohacha, aquello fue memorable, y prueba inequívoca que ‘Beto’ construyó su historia musical, la construyó ladrillo a ladrillo nada le salió gratis, es grande entre los grandes y sigue siendo leal a su estilo y lo más importante, sin perder la gracia para cantar y sin perder la humildad.
La cita de todos es en Monguí, es la fiesta dulce, de la paz, de la confraternidad, de las recordaciones y para estrechar los vínculos entre los pueblos hermanos. Son tres días de fiesta y de fantasía, es una inversión que entre todos hacemos en la alegría colectiva porque no creemos que ninguna persona después de haber asistido a las presentaciones musicales sin pagar ni un centavo salga de allí a cometer un delito.
Gracias al Todopoderoso no hemos encontrado obstáculos insalvables en nuestro propósito de hacer el ‘Festivalazo’. Cada dificultad ha sido precedida de una mano tendida de los amigos que están en las buenas y en las malas.
Definitivamente, ‘Beto’ y Monguí, ¡¡¡estamos más contentos que avispa carnicera sobre matica de tomates!!!








