Con gran conmoción, la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, confirmó este miércoles la muerte de Angie Pahola Tovar Calpa, una estudiante de 26 años que cursaba el último semestre de Ingeniería Administrativa en la Facultad de Minas. La joven había sido secuestrada el pasado 27 de agosto por hombres armados, presuntamente pertenecientes a una disidencia de las FARC, mientras regresaba de unas vacaciones en su natal Nariño.
De acuerdo con los reportes preliminares, el secuestro ocurrió en una zona rural del departamento del Cauca, una región históricamente afectada por el conflicto armado y la presencia de distintos grupos ilegales, entre ellos disidencias de las FARC y el ELN. Tras casi dos meses de incertidumbre, las autoridades hallaron el cuerpo de la joven, confirmando el peor desenlace posible para su familia, compañeros y comunidad universitaria.
A través de un comunicado firmado por la vicerrectora Mary Luz Alzate Zuluaga, la Universidad Nacional lamentó profundamente la pérdida y expresó su solidaridad con los allegados de Angie Pahola. Además, hizo un llamado urgente a las autoridades judiciales y de seguridad para que se investiguen los hechos con celeridad y se esclarezcan las circunstancias de su muerte.
“La partida de Angie Pahola nos duele profundamente y nos recuerda la urgencia de construir un país en paz, donde las juventudes puedan vivir y desarrollarse sin miedo”, expresó la institución, destacando el compromiso y talento académico de la joven, quien estaba a punto de culminar sus estudios profesionales.
El caso de Angie se suma a una preocupante cifra de desapariciones en Colombia. Según datos de la Unidad de Víctimas, en 2024 se registraron 8.680 casos, un aumento del 10,6 % frente al año anterior. De ese total, 244 personas fueron halladas sin vida, mientras que más de 6.200 continúan desaparecidas.
El país sigue enfrentando un panorama crítico de violencia y secuestros en zonas rurales, donde la presencia de grupos armados ilegales sigue afectando gravemente a las comunidades y cobrando la vida de jóvenes con grandes sueños como Angie Pahola Tovar Calpa.








