Ante el incremento en la probabilidad de ocurrencia del Fenómeno de El Niño, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres emitió la Circular 028 del 16 de abril de 2026, en la que establece directrices para fortalecer la preparación institucional de cara al segundo semestre del año.
El documento, firmado por su director, Carlos Carrillo Arenas, está dirigido a autoridades territoriales, entidades operativas, organismos de control, corporaciones ambientales, cooperación internacional y demás actores del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, con el propósito de anticipar impactos asociados principalmente al desabastecimiento de agua y a la ocurrencia de incendios forestales.
Según evaluaciones técnicas, el IDEAM advierte sobre una posible reducción en las lluvias durante la actual temporada, con una probabilidad estimada del 61% de desarrollo del fenómeno entre mayo y julio, que podría incrementarse por encima del 90% entre septiembre y diciembre de 2026.
Ver esta publicación en Instagram
Frente a este escenario, la entidad estructuró sus lineamientos en torno a tres componentes: conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres. Entre las acciones recomendadas se encuentran la identificación de zonas vulnerables, el uso eficiente del recurso hídrico, el mantenimiento de sistemas de acueducto, el impulso de instrumentos de protección financiera —como seguros agropecuarios— y el fortalecimiento de las capacidades de respuesta ante emergencias, especialmente incendios.
La UNGRD precisó que la declaratoria oficial del fenómeno corresponde exclusivamente al IDEAM, responsable del monitoreo de las condiciones océano-atmosféricas. Asimismo, advirtió que, pese a un eventual déficit de lluvias, no se descartan eventos extremos como avenidas torrenciales.
Finalmente, la entidad instó a las autoridades y comunidades a adoptar de manera oportuna estas medidas, con el fin de mitigar riesgos ante la posible evolución de las condiciones climáticas en el país.








