Un nuevo episodio de tensión surgió dentro del entorno del Gobierno nacional luego de que el presidente Gustavo Petro asegurara que existiría una estrategia para afectar la imagen pública de la primera dama, Verónica Alcocer, presuntamente vinculada a personas relacionadas con la Embajada de Colombia en Suecia.
Durante una intervención en un consejo de ministros, el mandatario afirmó que cuenta con información sobre quienes habrían participado en una supuesta campaña de desprestigio contra su esposa. Además, sostuvo que los datos recopilados deberían ser puestos en conocimiento de las autoridades judiciales para su respectiva verificación.
Las declaraciones provocaron la reacción del embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes, quien negó cualquier participación de funcionarios de la misión diplomática en acciones dirigidas contra Alcocer. El diplomático anunció que solicitará una rectificación por parte del jefe de Estado y aseguró que desde la embajada no se promovió ninguna estrategia para afectar la imagen de la primera dama.
Reyes también respondió a algunas de las versiones que han circulado sobre la estadía de Alcocer en territorio sueco, señalando que su permanencia en ese país estuvo relacionada con estudios de inglés y no con actividades vinculadas a asuntos oficiales o negociaciones internacionales. Asimismo, reconoció que existen diferencias personales entre la primera dama y su esposa, pero rechazó que ello haya derivado en actuaciones de deslealtad hacia el Gobierno.
La controversia se produce en medio de un debate que ha cobrado fuerza en las últimas semanas alrededor de la presencia de Verónica Alcocer en Suecia y de especulaciones difundidas en distintos escenarios políticos y mediáticos. Mientras tanto, las declaraciones cruzadas entre el presidente y su embajador han reavivado las discusiones sobre la relación entre algunos integrantes del Gobierno y representantes diplomáticos en el exterior.
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