Las autoridades asestaron un nuevo golpe a la infraestructura utilizada para el procesamiento de narcóticos en Colombia con la Operación ‘Tormenta’, desarrollada por la Policía Antinarcóticos en el marco de la estrategia Esmeralda Plus. De acuerdo con el balance entregado, durante la ofensiva fueron inhabilitadas 249 infraestructuras dedicadas a estas actividades ilícitas en 11 departamentos del país.
El operativo permitió afectar 8.162 kilogramos de clorhidrato de cocaína y 353 kilogramos de base de cocaína. También fueron intervenidos 79.309 galones y 69.534 kilogramos de insumos utilizados en los procesos de producción, además de 28.311 kilogramos de hoja de coca, como parte de las acciones dirigidas contra la cadena de procesamiento de estupefacientes.
Según las autoridades, la ofensiva tuvo impacto sobre estructuras criminales como el Clan del Golfo, el ELN y grupos armados organizados residuales. La intervención de estas infraestructuras buscó afectar las actividades mediante las cuales estas organizaciones obtienen recursos derivados del narcotráfico y reducir su capacidad de producción y comercialización.
El resultado de la operación representa una afectación estimada en más de 47.593 millones de pesos a las finanzas criminales. Asimismo, las autoridades señalaron que las acciones permitieron evitar la comercialización de más de 21 millones de dosis de estupefacientes, como resultado de la intervención de los laboratorios, los narcóticos y los insumos utilizados para su procesamiento.








