La Sociedad de Activos Especiales (SAE) reveló que la empresa Fast Moda S.A.S., operadora de las marcas Lili Pink y Yoi, atraviesa una compleja situación luego de quedar bajo control estatal en medio de un proceso de extinción de dominio relacionado con presuntos delitos de lavado de activos y contrabando.
De acuerdo con la entidad, empresarios y administradores de centros comerciales han solicitado de manera masiva la terminación de contratos de arrendamiento de los locales donde operan estas marcas. Hasta el momento, se contabilizan 87 solicitudes de cancelación unilateral, además de varios requerimientos adicionales para aclarar detalles del proceso judicial.
La SAE advirtió que estas decisiones podrían generar un fuerte impacto laboral y social, ya que cerca de 260 empleados dependen actualmente de la operación de la compañía. La mayoría de los trabajadores serían mujeres cabeza de hogar y madres de familia, quienes podrían verse afectadas económicamente ante un eventual cierre de establecimientos.
La entidad también confirmó que algunos proveedores de servicios, incluidos aliados financieros y jurídicos, suspendieron contratos tras conocerse el inicio del proceso judicial contra la empresa.
Actualmente, Fast Moda S.A.S. permanece bajo administración del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO), a través de la SAE, que designó un administrador encargado de preservar los activos mientras avanzan las investigaciones.
Según informó la entidad, se adelanta un análisis integral de la situación financiera, contractual y laboral de la compañía con el propósito de adoptar medidas que permitan mantener la operación y proteger los puestos de trabajo.
Asimismo, la SAE indicó que la estabilidad laboral de los empleados es una prioridad institucional, motivo por el cual se han establecido mesas de trabajo con el Ministerio de Trabajo para evaluar posibles alternativas.
Finalmente, la entidad aseguró que las tiendas continúan funcionando bajo parámetros de legalidad y transparencia, mientras avanza el proceso judicial contra la reconocida cadena de ropa.








