El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, presentó este lunes un balance de las 62 mesas técnicas de empalme adelantadas con la Contraloría General de la República, en las que, según explicó, fueron identificadas diferentes alertas relacionadas con las finanzas públicas y la ejecución de programas estratégicos del Estado.
Una de las principales preocupaciones está relacionada con el sector de minas y energía. De acuerdo con las cifras presentadas por el equipo entrante, existirían obligaciones pendientes por aproximadamente $5,6 billones debido al incumplimiento en el giro de subsidios de energía y gas. De ese monto, cerca de $2,9 billones corresponderían a compromisos con Air-e, alrededor de $1 billón a distribuidoras de energía y otros $700.000 millones a empresas distribuidoras de gas.
El equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella señaló que solo estaría financiado el 25 % de las obligaciones relacionadas con estos subsidios para el presente año, situación que obligaría a la próxima administración a realizar un esfuerzo fiscal adicional para garantizar los pagos.
Las alertas también abarcan el sector transporte. Según el balance presentado, durante 2025 la ejecución efectiva de recursos habría sido del 13 %. Además, el Gobierno entrante advirtió que modificaciones en las condiciones de algunos proyectos podrían generar controversias fiscales por cerca de $14 billones.
En materia de reforma agraria, Restrepo indicó que la meta de entregar 1,5 millones de hectáreas tendría un avance del 18 %. Asimismo, aseguró que aproximadamente 45.500 familias habrían recibido tierras sin contar con títulos formales, por lo que el equipo entrante cuestionó los resultados alcanzados por esta política.
También se reportó un posible déficit cercano a $3,2 billones para financiar el programa destinado a adultos mayores. En cuanto a la atención a la primera infancia, el equipo de empalme señaló que, según observaciones de la Contraloría, se habrían contratado operadores que no cumplirían con las condiciones necesarias para prestar estos servicios.
En el panorama fiscal, la administración entrante aseguró haber identificado un faltante cercano a los $30 billones en el presupuesto proyectado para 2027, acompañado de un aumento en el servicio de la deuda, estancamiento de la inversión pública y proyecciones de ingresos que, según lo expuesto, no contarían con suficiente sustento.
Finalmente, el equipo de empalme informó que recibió alertas de la Contraloría sobre proyectos considerados “elefantes blancos” por aproximadamente $54 billones, además de obras de infraestructura catalogadas como irrecuperables por cerca de $214.000 millones.
Las cifras y cuestionamientos hacen parte del diagnóstico presentado por el Gobierno entrante tras las mesas de empalme con el organismo de control, previo al inicio de la nueva administración.








