El presidente electo Abelardo De La Espriella defendió las adecuaciones que se adelantan para establecer una sede alterna de la Presidencia de la República en el edificio principal de la Segunda Brigada del Ejército, ubicada en el Batallón Paraíso de Barranquilla. Aclaró que no se está construyendo una nueva edificación, sino adaptando una infraestructura existente para cumplir con las condiciones de seguridad y funcionamiento requeridas.
De La Espriella explicó que el lugar cuenta con infraestructura estratégica, entre ella un búnker subterráneo diseñado para la protección del Presidente de la República. Según indicó, allí funcionará una sala de crisis y operaciones desde la cual podrán coordinarse acciones de seguridad en tiempo real.
El mandatario electo aseguró que las adecuaciones no están siendo financiadas con recursos públicos, sino con recursos propios y donaciones de materiales y otros elementos realizadas por empresarios de Barranquilla. Además, señaló que asumirá personalmente el costo del mobiliario, estimado en $700 millones.
Para De La Espriella, la sede en Barranquilla representa su propósito de reducir el centralismo y ejercer parte de las funciones presidenciales desde las regiones. Anunció que la capital del Atlántico será una sede permanente de trabajo durante su administración, con el objetivo de mantener una mayor cercanía con los territorios y fortalecer la capacidad de respuesta del Gobierno.
Por otra parte, el presidente electo se refirió a su posesión, prevista para el próximo 7 de agosto en Cali. Según sus proyecciones, la ceremonia podría generar un impacto económico cercano a los $10.000 millones y atraer alrededor de 6.000 visitantes nacionales e internacionales, entre jefes de Estado, delegaciones diplomáticas, empresarios, autoridades, medios de comunicación e invitados.
Se estima que cerca del 85 % de los asistentes permanecerá alojado en Cali y que algunas delegaciones llegarán hasta cinco días antes para cumplir actividades de logística, seguridad y coordinación. Las proyecciones indican que el turismo podría movilizar alrededor de $6.000 millones y la gastronomía cerca de $2.000 millones.
Asimismo, la ocupación hotelera de Cali, que normalmente se ubicaría alrededor del 43,5 %, podría alcanzar entre el 75 % y el 83 % durante estos días, generando también movimiento en sectores como transporte, comercio, logística y servicios.
De La Espriella sostuvo que tanto la instalación de una sede presidencial permanente en Barranquilla como la realización de su posesión en Cali forman parte de su apuesta por la descentralización y por trasladar una mayor presencia del Gobierno Nacional hacia las regiones.








