El presidente Abelardo De La Espriella declaró el estado de emergencia económica, social y ecológica durante 30 días para atender las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto. La medida quedó establecida mediante el Decreto 1261 del 19 de agosto de 2026, firmado por el mandatario y los integrantes de su gabinete.
La declaratoria cobija a Antioquia, Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Cundinamarca, Risaralda, Huila, Valle del Cauca, Tolima, Putumayo, Nariño, Norte de Santander, Bolívar y Sucre. El Gobierno busca disponer de herramientas extraordinarias para movilizar recursos, ejecutar operaciones presupuestales y adoptar medidas que permitan atender la emergencia y evitar que sus efectos se extiendan.
El más reciente balance oficial reporta 314 personas fallecidas, 4.437 heridas y 262 desaparecidas. Además, 262.154 personas, agrupadas en 147.464 familias, resultaron afectadas en 471 municipios. Entre los daños materiales se contabilizan 30.664 viviendas destruidas, 136.946 averiadas, 302 edificios colapsados y 5.809 con afectaciones estructurales. También se reportan daños en centros educativos, hospitales, vías, puentes, acueductos y aeropuertos.
La emergencia permitirá al Ejecutivo expedir decretos legislativos con fuerza de ley y realizar las operaciones presupuestales y de crédito público que sean necesarias para responder a la crisis. El Gobierno también ha planteado la creación del denominado “Fondo Milagro”, destinado a canalizar recursos para la reconstrucción de viviendas, hospitales, centros educativos, vías, aeropuertos y otras infraestructuras afectadas.
Entre las medidas anunciadas se encuentran subsidios de arrendamiento para familias que perdieron sus viviendas, alivios en el pago de servicios públicos, apoyos tributarios y financieros y mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados. La estrategia de reconstrucción también contempla recursos provenientes de un crédito del Banco Mundial por 200 millones de dólares, cuyo primer tramo ya fue activado.
El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó afectaciones de gran magnitud en el occidente y otras regiones del país. El Gobierno estima que la reconstrucción requerirá inversiones superiores a los 30 billones de pesos, por lo que la declaratoria de emergencia busca acelerar la respuesta estatal frente a una de las mayores tragedias naturales registradas en Colombia en las últimas décadas.








