La polémica alrededor del periodista, productor y presentador Rafael María Poveda Mendoza aumentó luego de que la revista RAYA publicara los testimonios de cuatro nuevas periodistas que lo señalan por presuntos episodios de acoso sexual y laboral. Con estos relatos, ya serían seis las mujeres que han contado públicamente experiencias similares durante el último mes.
Según la investigación, los hechos relatados por las nuevas denunciantes habrían ocurrido entre 2006 y 2013 y estarían relacionados con acercamientos físicos no consentidos, insinuaciones y propuestas de carácter sexual, algunas de ellas en contextos laborales o vinculadas con posibles oportunidades profesionales. Poveda, quien tiene más de cuatro décadas de trayectoria en televisión y actualmente dirige y presenta Testigo Directo, fue contactado por RAYA para conocer su versión, pero al cierre de la investigación no había respondido.
Uno de los testimonios corresponde a una periodista que trabajaba como corresponsal de un canal nacional y realizaba colaboraciones independientes para Al Rojo Vivo, de Telemundo. Según su relato, Poveda la citó a un hotel para conversar sobre asuntos profesionales y posteriormente le pidió que subiera a su habitación. Allí, asegura, intentó besarla por la fuerza. La mujer manifestó que logró rechazar el acercamiento y abandonar el lugar, pero durante años cargó con sentimientos de culpa por no haber contado lo ocurrido.
Otra de las denunciantes, identificada bajo el seudónimo Paola Beltrán para proteger su identidad, relató que conoció a Poveda en 2009, cuando ingresó como practicante a su productora. Según su versión, durante una revisión de material audiovisual el periodista la habría sujetado e intentado besar mientras realizaba tocamientos no consentidos. La mujer afirmó que lo enfrentó y que posteriormente informó lo ocurrido al área administrativa de la empresa. Tras permanecer cerca de tres meses como practicante, decidió abandonar el periodismo.
Natalia Borrego, otra de las periodistas que habló con RAYA, aseguró que durante su relación laboral habría recibido insinuaciones y acercamientos físicos que la incomodaban. De acuerdo con su relato, Poveda la llamaba a su oficina y le hacía preguntas sobre su vida sentimental, además de realizarle propuestas de contacto físico. Borrego señaló que rechazó trabajar directamente con él porque temía que su desarrollo profesional quedara condicionado por la relación con el periodista.
El cuarto testimonio corresponde a una mujer identificada como Katherine, quien conoció a Poveda durante un taller de presentación. Según contó, después del curso fue convocada a una reunión en la productora, donde habría recibido propuestas relacionadas con regalos, vestuario y posibles proyectos laborales. La periodista aseguró que, al intentar retirarse, Poveda la habría arrinconado contra una pared e intentado besarla, situación que la llevó a abandonar el lugar entre lágrimas.
Los nuevos testimonios se suman a las primeras denuncias publicadas a finales de julio por Yo Te Creo Colega y Brava News. Después de esas publicaciones, periodistas relacionadas con las investigaciones comenzaron a recibir amenazas de muerte, mensajes de carácter misógino e intimidaciones dirigidas incluso contra sus familiares. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rechazó los ataques y solicitó medidas de protección, mientras Reporteros Sin Fronteras documentó las amenazas y pidió garantías para las comunicadoras.
En medio de la controversia, Poveda contrató al abogado penalista Jaime Lombana y difundió un audio de una conversación con algunas de las periodistas que participaron en la investigación inicial, argumentando que no había contado con la posibilidad de defenderse frente a los señalamientos.
RAYA señaló que, para proteger la integridad de las mujeres que entregaron sus testimonios, sus nombres fueron modificados o reservados. La publicación también precisó que buscó la versión de Poveda frente a las cuatro nuevas denuncias y que le remitió las preguntas solicitadas, pero no recibió respuesta antes del cierre del reportaje.








