El alcalde de Cali, Alejandro Eder, advirtió que la recuperación de la ciudad tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado la semana pasada podría extenderse durante aproximadamente tres años. El mandatario explicó que, superada la primera etapa de búsqueda y rescate, la ciudad entra ahora en una fase enfocada en atender a las personas damnificadas y avanzar hacia la reconstrucción.
Eder señaló que durante los primeros días la prioridad estuvo concentrada en localizar y salvar vidas, mientras que en las zonas donde se produjeron colapsos estructurales las labores posteriormente se enfocaron en la recuperación de las víctimas mortales. Ahora, la atención se dirige a las miles de personas afectadas y a la recuperación de la infraestructura de la capital vallecaucana.
Más de 30 dependencias de la Alcaldía fueron habilitadas para responder a la emergencia y la Secretaría de Infraestructura ha retirado 25.032 toneladas de escombros. De acuerdo con el balance citado, Cali es una de las ciudades más golpeadas por el sismo y registra 139 fallecidos, según Medicina Legal, en medio de diferencias entre los balances oficiales sobre el número total de víctimas en el país.
Uno de los principales retos durante la emergencia fue restablecer los servicios públicos. El terremoto dejó sin electricidad a unos 350.000 usuarios en Cali y afectó 44 circuitos eléctricos. Sin embargo, Empresas Municipales de Cali (Emcali) logró normalizar el servicio para el 99 % de los usuarios en menos de dos días.
La conectividad también fue reforzada durante la emergencia. Emcali instaló 12 puntos móviles con conexión satelital a internet en diferentes sectores de la ciudad para facilitar las comunicaciones de los organismos de rescate y de las familias afectadas.
El alcalde también destacó las ayudas recibidas desde diferentes regiones del país y del exterior, incluyendo aportes provenientes de El Salvador, Perú, México y Estados Unidos, además de la colaboración de Bogotá y otras ciudades. La Alcaldía habilitó espacios de coordinación para organizar la recepción y distribución de alimentos, ayudas humanitarias y otros elementos destinados a los damnificados.
Eder reconoció que la emergencia también ha representado una fuerte carga emocional para quienes participan en la atención de la tragedia. No obstante, insistió en que el principal objetivo continúa siendo proteger la vida y acompañar a las comunidades afectadas.
Para el mandatario, el proceso de recuperación no debe limitarse a reparar los daños ocasionados por el terremoto, sino que representa una oportunidad para construir una Cali más preparada, incluyente y resiliente frente a futuras emergencias.








