“Los bombardeos contra estructuras armadas ilegales se mantendrán siempre que la situación lo haga estrictamente necesario”, aseguró este martes el comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), general Luis Carlos Córdoba, en medio del debate nacional generado por la muerte de al menos doce menores reclutados forzosamente por disidencias de las antiguas FARC.
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En diálogo con EFE, el oficial afirmó que suspender estas operaciones equivaldría a avalar que los grupos armados usen a niños y adolescentes como escudo. «Si este adversario introdujo menores en su dispositivo de combate, prohibir estas operaciones sería como otorgar un incentivo perverso para que ellos sigan reclutando niños, niñas y adolescentes para blindarse de la acción del Estado», advirtió.
Córdoba reiteró que «los bombardeos se ejecutan bajo estrictos parámetros de derecho internacional humanitario, con énfasis en los principios de distinción, proporcionalidad y precaución». Afirmó además que cada intervención es autorizada por el presidente como “última opción”, tras un análisis de inteligencia que pasa por varias instancias militares y del Gobierno.
El general también aclaró que las denuncias sobre tres menores muertos en una operación de agosto no corresponden a un bombardeo aéreo, sino a un enfrentamiento entre tropas del Ejército y la facción comandada por alias Iván Mordisco.
La controversia se intensificó luego de confirmarse que doce menores cayeron en ataques de este mes en Guaviare y Arauca. Aunque el presidente Gustavo Petro pidió perdón a las familias, sostuvo que estas acciones «buscan proteger a las comunidades y a los uniformados desplegados en zonas de alta presencia insurgente».
Córdoba insistió en que los grupos armados recurren al reclutamiento para fortalecer su poder territorial y económico: “Condenamos de manera enfática que se utilice a nuestros jóvenes para fines criminales”, afirmó.








